Fuerte condena a un asaltante violador
Recibió 18 años de prisión, que fueron unificados en 23 por una pena anterior. Vejó a dos mujeres frente a sus hijos en distintos robos.
Un delincuente que cometía robos domiciliarios y abusaba sexualmente de las dueñas de casa fue condenado a 23 años de prisión, luego de ser hallado culpable por la Cámara 2ª del Crimen de Córdoba, en un fallo que destacó la peligrosidad del imputado y las secuelas provocadas a víctimas y familias.
El juez de la Cámara 2ª del Crimen, Ítalo Vitozzi, condenó a Juan Carlos Savid (34) a la pena de 18 años, pero se la unificó con una anterior en 23 años de cárcel. El hombre había sido condenado en 1999 a 16 años de prisión por tenencia de arma de guerra, encubrimiento, robo calificado y violación. Precisamente, el vocal unipersonal tuvo en cuenta entre sus consideraciones la “reiteración delictiva” que ayuda a “descubrir el hábito del delito o la tendencia a adquirir el hábito”, en referencia a lo que sostiene el Tribunal Superior de Justicia.
Crueldad
Entre algunos rasgos que marcan la peligrosidad de Savid, está la crueldad para con sus víctimas, a quienes abusaba en presencia de sus hijos o golpeando a sus cónyuges.
Los hechos fueron cometidos en una localidad del Gran Córdoba y tienen que ver con dos asaltos domiciliarios a finales de 2011. En el primero de ellos, Savid amenazó a una mujer con un caño de hierro, la maniató y, tras tapar los ojos a los dos hijos de la mujer, abusó de ella.
En el otro hecho también entró a un hogar en horario nocturno, golpeó al marido de la mujer, le efectuó un disparo entre las piernas, lo ató junto a los hijos y luego bajó a la planta baja donde manoseó a la mujer.
Un móvil de la Policía arribó y el individuo alcanzó a huir.
En ambos hechos, el depravado robó efectos de valor y dinero, especialmente en el segundo asalto, donde sabía que allí disponían de 20 mil pesos. Quien se presumía que había aportado el dato sería un menor, de 17 años. Estaba acusado de haberlo esperado en este robo con una motocicleta, pero resultó absuelto.
Numerosos delitos
El juez Vitozzi reprochó en su sentencia la conducta de Savid hacia las víctimas de su abuso. “Estas circunstancias, y el modo en que procediera a tocarla y manosearla (a una de sus víctimas) justifican ampliamente la calificación legal que aplico”, indicó el magistrado.
Así, lo halló culpable de “violación de domicilio reiterado (dos hechos), abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el uso de armas y robo calificado por el uso de arma, todo en concurso real” para el primer asalto; y “abuso sexual gravemente ultrajante agravado por el uso de armas, violación de domicilio y robo calificado por el uso de arma de fuego operativa, en concurso real”, para el segundo.
Además, terminó condenado también por “portación de arma de uso civil sin autorización legal”, ya que le fue secuestrado un revólver calibre 22 al momento de su detención.
El camarista reflexionó entre sus consideraciones sobre la crueldad del abusador, ya que dejó graves secuelas psicológicas en las mujeres víctimas, como así también en sus familias. En uno de los casos, se sostiene que la pareja entró en crisis y así lo señala el juez: “Antes eran una familia feliz, ahora no pueden serlo, pese haber discurrido dos años”.
Los fundamentos de la condena conocidos el martes pasado, abundan en agravantes hacia la conducta de Savid.
Son muy pocos los atenuantes y así lo señala el vocal de Cámara: “Me cuesta encontrar circunstancias aminorantes, pero una de ellas es que es padre de dos niños de muy corta edad”.
No obstante ese aspecto, Vitozzi le aplicó una condena que, con la unificación, suma 23 años de cárcel.

