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Fragmentaciones

Aquella fragmentación social que se hizo visible en los saqueos de diciembre es el resultado de una destrucción de años. 

07 de agosto de 2014 a las 12:02 a. m.
Fragmentaciones

María Ángeles estaba en un tercer plano. Detrás de las pancartas principales, junto a uno de sus hijos, no sabía bien qué era lo que buscaba. El lunes a las 17.30, cuando un grupo de vecinos de barrio Los Boulevares cortaba la avenida La Voz del Interior para pedir que fueran detenidos los policías que habían participado del operativo en el que cayó muerto Alberto Fernando Pellico (18, "Were"), ella se había animado a acompañar. Tal vez para buscar que también la acompañaran. La mujer es la madre de Emanuel Matías Panetta, un muchacho de 27 años, padre de dos hijos, que el 24 de agosto pasado murió baleado por la Policía cuando, al parecer, salía de robar en una casa de electrodomésticos de Argüello.María Ángeles sabía que su hijo no se estaba portando bien. Pero jamás supo qué fue lo que realmente ocurrió aquella madrugada. Nunca vio una actuación, el resultado de un peritaje, la historia completa de aquella madrugada plasmada en un expediente.Jamás fue a una fiscalía de Tribunales II ni tuvo mayores noticias de cómo sucedió el operativo policial que terminó con la vida de Matías, como ella lo llamaba.El lunes, la mujer llegó a la marcha luego de escuchar que los familiares de "Were" aseguraban que uno de los policías que participó en este operativo fatal estaba involucrado en aquella muerte.En realidad, el agente Rubén Leiva, el sindicado en las acusaciones, no figura como el policía que disparó contra Matías.Pero la sola mención de aquel caso hizo que María Ángeles se animara ahora, un año después, a buscar explicaciones. Aunque no sabía por dónde empezar.En la misma marcha, representantes del Consejo Municipal de Niñez y Adolescencia, del Consejo Municipal de Derechos Humanos y de la Dirección de Derechos Humanos de la Municipalidad de Córdoba, instituciones desconocidas para el común de los vecinos, intentaban acercarse a las personas que al igual que María Ángeles no tienen la menor idea de cómo funciona aquello que llaman "Justicia".La idea era tender un puente para poder llegar a ese gran núcleo de ciudadanos cada vez más resignados a cualquier tipo de violencia. O, en su defecto, preparados para el "ojo por ojo".Aquella fragmentación social que se hizo visible en los saqueos de diciembre es el resultado de una destrucción de años. Una sociedad separada en islas que parecen amontonarse en un ideal de cohesión que hoy se ve difuso, y en el que las instituciones demoran demasiado para involucrarse.