“Esclarecido” el triple crimen, falta el móvil
Con el arresto del joven consideran resuelto el caso, pero el fiscal quiere saber la causa de los homicidios. El trasfondo del abuso “a la nona”. Afirman que el sospechoso se drogaba. Peritajes psiquiátricos.
Se llama Héctor Giussano, tiene 26 años y hasta el sábado pasado era un vecino más en Arroyito, ciudad ubicada al este cordobés. Se había independizado de sus padres, residía en una modesta vivienda de la ciudad y se ganaba la vida como empleado de una carnicería. "Era un empleado bueno, cariñoso, atento", contó una vecina. Sin antecedentes policiales ni ninguna denuncia, era supuestamente un muchacho simple. Nadie recuerda un brote violento o psicótico en estos años. Su padre habría declarado que creía que él consumía marihuana. Desde el domingo a la noche, Héctor Giussano permanece en la Cárcel de San Francisco, preso e imputado con una terrible acusación: haber asesinado a puñaladas a sus dos abuelos paternos y a un tío. De ser condenado, le espera perpetua. Para el fiscal José Argüello, el triple crimen que sembró conmoción y espanto en Arroyito está "esclarecido". Para el funcionario, Héctor fue el asesino.Ahora bien, la incógnita para los pesquisas policiales y judiciales es una: ¿por qué? ¿Cuál fue el móvil de tamaña locura criminal? De haber sido Héctor Giussano el asesino, se trata ahora de develar qué fue lo que se le cruzó por la cabeza a la hora de tomar el cuchillo. ¿Lo hizo perdido por las drogas o bien fue en medio de una crisis asociada a un padecimiento mental? El fiscal solicitará para los próximos días una serie de peritajes psicológicos y psiquiátricos para tratar de determinar el perfil del acusado.Mientras algunos sospechan que Héctor mató supuestamente a los tres en el marco de una pelea por conseguir dinero para comprar drogas, hay otros pesquisas que suponen que el triple crimen se produjo luego de que su tío lo descubriera presuntamente abusando de su abuela. Son todas hipótesis. Por lo pronto, entre la batería de medidas judiciales, se solicitó un examen forense especial al cuerpo de la anciana y un estudio de ADN.Edelweiss Pompa, de 84 años, su esposo, Héctor Antonio Giussano, de 86, y René Giussano, de 62, fueron asesinados a puñaladas en una vivienda ubicada en calle General Paz al 1575, a pocas cuadras de la comisaría, en la zona central de Arroyito. La autopsia preliminar determinó que tanto la anciana como su esposo recibieron puñaladas en la espalda y en el cuello. "A diferencia de otros casos, no fueron puñaladas múltiples", confió un pesquisa. El tío del muchacho recibió un corte profundo en el abdomen.Antonio Giussano era jubilado de la Arcor y su hijo René trabajaba en la planta industrial que esa empresa tiene en esta ciudad, de la que es su mayor emblema y principal rasgo de identidad. "Yo abusaba de la nona" El drama ocurrió el domingo a las 15.30. Según la causa, en la vivienda se encontraban los abuelos y el joven carnicero. No está claro aún si el muchacho había ido a almorzar. De pronto, llegó a la casa un tío paterno del joven. Y sobrevino el desastre. Según la investigación preliminar, el muchacho habría apuñalado con un cuchillo de cocina a su abuela, luego al abuelo y finalmente al tío. Los gritos y ruidos alertaron a los vecinos, quienes llamaron de inmediato a la Policía.El cadáver de la mujer, vestida con prendas íntimas, fue hallado en su habitación. Su esposo y el tío del joven alcanzaron a ser trasladados al hospital de Arroyito. Allí falleció René Giussano (62). En tanto, Héctor Antonio Giussano (86) dejó de existir a poco de ingresar al hospital Iturraspe de San Francisco.Con sus ropas ensangrentadas, Héctor huyó corriendo hasta la casa de su patrón, Juan José Gilber. Según voceros del caso, el patrón, al ver al muchacho presa de un ataque de nervios, lo trasladó al Hospital de Arroyito, donde ya había policías, alertados por el triple crimen, quienes lo detuvieron. "No se resistió", dijo un oficial que participó del operativo.Otro policía declaró que el muchacho le confesó: "Yo ataqué al tío René, porque me descubrió abusando de la nona. Y le pegué a los nonos". De ser cierta esta confesión, no tendría validez judicial, porque no estaba su abogado.En el techo de la casa del patrón se halló el cuchillo homicida. Se cree que lo tiró el muchacho: esto demostraría que era consciente de los actos. Dinero escondido En el marco de la investigación, pesquisas de la Departamental San Justo de la Policía secuestraron varios miles de pesos en una moto del joven carnicero. ¿Por qué guardaba ese dinero allí? Esto, en principio, echaría por tierra la posibilidad de que haya ido a sacarles dinero a los abuelos para comprar algo. De todos modos, son conjeturas. Desde la fiscalía de Argüello confirmaron que no había denuncias previas por violencia familiar o alguna exposición policial respecto a conductas violentas por parte del joven.Mientras tanto, Arroyito sigue sumergida en el espanto.

