Entre ausencias y respuestas
La violencia que hoy sacude diferentes barrios de Córdoba tiene a los jóvenes como carne de cañón.
La violencia que hoy sacude diferentes barrios de Córdoba tiene a los jóvenes como carne de cañón. En lo que va de 2013, ya se han registrado 54 homicidios en la Capital provincial. De estos casos, 23 fueron enmarcados en ajustes de cuenta, peleas, riñas, venganzas, en los que víctima y victimarios se conocían.
La mayoría de esta clase de crímenes, 20, tuvo como escenario las calles de barrios de clase media-baja y baja de la ciudad de Córdoba. Sectores en los que los vecinos hace años que aprendieron, por instinto de supervivencia, a convivir entre tiros. Zonas infectadas por la parte más superficial y débil del narcotráfico. “Narcos” anónimos en la persecución legal que han detectado mucho antes que los funcionarios públicos dónde están las debilidades estructurales. Sindicar como traficantes a aquellos desesperados que venden droga por la ventana, sería reducir de manera grave un problema que es demasiado social para que reciba como única respuesta el envío de más efectivos armados.
Porque en barrio Marqués Anexo, tras la difusión de la ola violenta que desde hace tiempo sacude a los vecinos honestos y trabajadores, que son inmensa mayoría, se activó el Departamento de Ocupación Territorial (DOT) de la Policía, que incluye un patrullaje intenso (con el helicóptero). Los resultados hablan por sí solos. Las armas pasan de mano en mano sin que se encuentre a ningún proveedor importante. Los “quioscos” continúan abiertos. Los enfrentamientos no cesan. Lunes y martes a la noche, los vecinos contaron demasiados balazos. El miércoles, una bala le tocó a Nievas.
¿El Estado está ausente en estos barrios? No. Se hace presente en la forma de la Policía. Una respuesta que habla por sí sola de lo que se denomina “políticas sociales”.

