En el quinto robo, los ladrones dejaron una nota de disculpas
Delincuentes ingresaron a una casa mientras la familia dormía. En una pizarra, escribieron un mensaje. La damnificada criticó la seguidilla de episodios delictivos.
Río Cuarto. "Lo siento mucho pero lo hice porque no tienen para comer mis hijos", dice el insólito mensaje que dejó un ladrón en la pizarrita con la que juegan los hijos de una familia de Banda Norte, en la ciudad de Río Cuarto.
La dueña de casa contó a este diario que en la madrugada del martes desconocidos vulneraron los sensores de la alarma en su patio e ingresaron en su vivienda por una puerta de atrás.
Los delincuentes se mantuvieron en la planta baja, ya que toda la familia dormía en el primer piso.
Sigilosos, se llevaron dinero de una billetera, una netbook y un llavero, entre otras pertenencias.
Recién alrededor de las 6, cuando, como todos los días, el matrimonio se levantó para ir a trabajar y llevar a las hijas al colegio, los dueños de casa se toparon con que todo estaba revuelto y la puerta había quedado abierta.
Al mediodía, al regresar de sus empleos, descubrieron, además, en una pizarra que estaba en el garaje, el insólito texto de disculpas.
“Que entren, que roben.., pero, ¿qué me quieren decir con esto?, es una burla muy grande. Lo único que hago en la vida es trabajar, pagar los impuestos y estoy cansada”, expresó dolida Gabriela.
Confió que le preocupa el mensaje que da a sus hijas a partir de esta experiencia.
“Estoy con un sentimiento que es muy feo, al menos para mí, que es el resentimiento. Quiera Dios que se me pase, y que pueda ver un panorama un poco más lleno de esperanza sobre todo para los que nos siguen. Seguramente así será”, manifestó. Solicitó que sus apellidos y la dirección exacta de la casa queden en reserva.
Impotencia
En principio, la familia no hizo la denuncia porque es la quinta vez que les roban y nunca la Policía logró esclarecer ninguno de estos episodios delictivos ni recuperar algo de lo que les sustrajeron.
Sin embargo, ante la repercusión del caso, desde la propia fuerza se comunicaron con ella y personal de Investigaciones se presentó en su vivienda para que la mujer declarara cómo había sucedido el robo.
Hasta anoche no había ningún sospechoso detenido y, mucho menos, se había hallado lo robado.
“Esta vez no se llevaron mucho porque todo lo personal, valioso, sentimental, todo me lo han robado en otras oportunidades, hasta el maletín de trabajo que a nadie le sirve. No tienen más para robar”, agregó Gabriela y también apuntó que los ladrones “no tocaron ni un kilo de azúcar” de la alacena, ni nada de la heladera.
“Mi sensación hoy es de bronca, impotencia y total vulnerabilidad. Tenemos un Estado ausente en todos los ordenes y quienes trabajamos, educamos a nuestros hijos y contribuimos con nuestros impuestos, estamos a la merced de la delincuencia que, al menos en mi barrio, está a la orden del día”, manifestó.

