En barrio Güemes, no cesan los reclamos por asaltos y robos
Vecinos alertan sobre una proliferación delictiva en los últimos meses. Un comerciante sufrió una brutal golpiza. Denuncian inacción policial y “zona liberada”.
Güemes sigue asediado por la inseguridad. El tradicional barrio ubicado a pocos pasos del centro de la ciudad de Córdoba vuelve a dar malas noticias.
A mediados de febrero, este diario publicó que en la zona había malestar de vecinos y comerciantes ante la seguidilla delictiva. Después de aquella nota, se agregaron nuevos casos de robos y asaltos. El reclamo continúa siendo el mismo: más patrulleros.
Hace 10 días, ladrones rompieron el vidrio de un local de ropa ubicado en Achával Rodríguez y aunque sólo alcanzaron a llevarse una computadora, el caso se agregó a una serie alarmante.
“Con una piedra reventaron la ventana de atrás, pero no tuvieron tiempo para llevarse muchas cosas. Lo hicieron durante el cambio de guardia”, contó Paula, empleada del comercio. La joven criticó que “la Policía estuvo esa mañana y después no se los vio más”.
Héctor Laingboro (68) es dueño de un local de antigüedades situado en Pasaje Revol esquina Belgrano. En noviembre último fue víctima de un violento asalto, caso que recién se conoció cuando él lo relató a este diario tras la primera nota de inseguridad en Güemes.
Terminó cortado, apuñalado y golpeado por al menos cuatro delincuentes que le robaron una computadora, el celular y algunos objetos de valor que tenía en su comercio.
“El primero que entró era muy joven, no me llamó la atención. Me preguntó sobre una mesa que tenía a mis espaldas y, cuando me di vuelta, me estaba apuntando con un revólver en el estómago. Me lo saqué de un golpe y se enojó, por lo que me pegó en la cara y me rompió el hueso malar”, relató.
“Entraron otros más, me partieron una escultura en la cabeza y perdí el conocimiento. Cuando me recuperé estaba todo cortado y sangrando, me atacaron con un cuchillo y me reventaron a patadas” siguió.
El comerciante terminó con los pulmones comprometidos, siete costillas fracturadas y puntadas en el cuerpo y en el rostro.
Todavía se encuentra en proceso de recuperación, necesita operaciones y asegura que le costó mucho volver a trabajar después de lo sucedido.
El caso jamás fue informado de manera oficial por la Policía de Córdoba.
Más críticas
Laingboro cargó contra el accionar policial, tanto el día del incidente como tiempo después de lo sucedido.
“Todo cambió desde que la comisaría 10ª se fue de la avenida Vélez Sársfield, estamos como si esto fuese ‘tierra de nadie’. En ningún momento vinieron a buscar huellas ni muestras de sangre, nadie vino a ver cómo había quedado el negocio, ni se dignaron a controlar nada”, afirmó.
Al igual que lo publicado a mediados de febrero, el comerciante aseguró que “lo que están buscando es que los vecinos paguen los adicionales”.
“Uno se encuentra indefenso, la gente y los clientes tienen temor a venir. ¿Dónde está la Policía que yo pago? Estuvieron dos días después que me atacaron y después no los vi más”, sentenció.
A contramano de estos dichos, desde la Jefatura de Policía se indicó que “los índices en Güemes están dentro de lo normal” y que “no dan los números para poner tantos efectivos en todos los barrios”.
Pero los casos continúan sucediéndose. Los empleados de un local de ropa interior ubicado en la Achával Rodríguez confirmaron que ya sufrieron tres asaltos en los últimos tiempos.
En sintonía con los demás comerciantes, ratificaron que los robos y arrebatos suceden todos los días, a cualquier hora y manifestaron que no se ve ningún custodio patrullando por las calles.

