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El uniformado de la masacre trabajó en un grupo de elite

Walter Talquenca fue miembro del COE de la Policía puntana. Estaba ebrio cuando entró a la disco, mató a dos personas e hirió a 15.

17 de marzo de 2014 a las 12:01 a. m.
Especial y agencia DyN
El uniformado de la masacre trabajó en un grupo de elite
El policía entró con campera de cuero y lentes oscuros a matar (Diario de la República).

A poco más de 24 horas de ocurrida la masacre en el boliche "Natacha", la localidad puntana de Naschel, con unos 4.700 habitantes, permanece conmovida y consternada luego de que un policía entrara a la disco a los tiros y matara a dos personas, un camionero y un comisario, e hiriera a otras 15. De los heridos, siete quedaban ayer internados, dos en grave estado en la terapia intensiva de un hospital. El autor del drama fue el principal Walter Fabián Talquenca (43), quien hasta hace poco se desempeñó como miembro del grupo de elite COE (Cuerpo de Operaciones Especiales) de la Policía puntana. A raíz de su edad, tuvo que dejar esa brigada y pasó a trabajar en un destacamento.Talquenca permanece detenido y herido con un disparo en un tobillo efectuado por un policía que logró detenerlo. Los exámenes médicos determinaron que estaba ebrio al momento de abrir fuego con su pistola 9 milímetros. Los investigadores aún no tienen una tesis clara sobre los móviles del ataque. ¿Fue un ataque planeado o premeditado o se trató de una intempestiva reacción tras un incidente con alguna persona? Los pesquisas prácticamente descartaron que Talquenca haya tenido algún problema previo con el camionero o con el jefe policial. El conductor Fernando Brizuela (37) era de Buenos Aires y estaba justo de pasada. No hay testigos que refieran de algún incidente previo. En tanto, el comisario Julio Barrios (49) era el jefe de la dependencia de Naschel. Talquena, en tanto, trabajaba en el destacamento de San José del Morro y hacía un año que se había mudado a Naschel con su pareja. "No gritó nada, pero iba caminando, transformado, con anteojos negros y una campera de cuero", contó un sobreviviente a El Diario de la República.

El caso Eter

Córdoba. El año pasado, un efectivo del cuerpo de elite Eter de la Policía de Córdoba asesinó a balazos, con su pistola, a sus dos hijos en un departamento del barrio Alberdi, de la Capital. Acto seguido, el sargento Ariel Pedraza (44) se mató de un balazo. Las víctimas fueron los pequeños Tobías (10) y Morena (12).