El mercado clandestino de los instrumentos musicales
Las redes sociales son la principal vía para venta de estos objetos robados y, también, la carta de los investigadores para recuperarlos.La sustracción de 14 guitarras y artefactos similares de una vivienda de Alto Alberdi volvió a generar las mismas preguntas sobre su destino.
El reciente robo de 14 instrumentos musicales durante los festejos por la llegada de 2017 en barrio Alto Alberdi, de la ciudad de Córdoba, y los constantes avisos en redes sociales con artistas que buscan recuperar objetos sustraídos, ubica al mercado clandestino de la música en un lugar de atención.
Federico Seimandi, quien perdió “más de 200 mil pesos entre guitarras, bajos y contrabajos” la noche del 31 de diciembre, está convencido de que fue un robo direccionado y no al “voleo”.
“Tiene que ser alguien que nos marcó, que nos veía entrar con instrumentos y sabe dónde venderlos”, remarca el joven de 33 años, integrante de la Banda Sinfónica de Córdoba.
Mediante la red social de internet Facebook su historia alcanzó notoriedad en las últimas horas.
Publicó la lista con los instrumentos que le sustrajeron y de inmediato la solidaridad de colegas colmó la red social compartiendo el mensaje.
Sin embargo, la misma web hoy funciona como uno de los principales lugares donde los instrumentos sustraídos son vendidos.
“En grupos de músicos se ofrecen instrumentos baratos que uno duda de dónde vienen, o en reconocidas páginas de compra y venta”, agrega Federico.
El músico también sostiene que hay casas de compra-venta, ya no virtuales sino físicas, donde la gente del ambiente musical sospecha que hay objetos robados, por lo que ahora intenta buscar los que le quitaron por estas dos vías.
Cómo recuperarlos
Desde la división Robos y Hurtos de la Policía de Córdoba siguen rastros similares con respecto a este mercado clandestino.
“Es muy difícil dar con estos artículos robados, alguna vez hemos logrado encontrar algunos cuando se publicaban en Facebook o en páginas digitales de compra y venta, o se ofrecen de manera privada”, explica el comisario inspector Miguel Capdevila, jefe del área.
Tanto con las redes sociales como con los sitios digitales de ventas, la metodología para investigar implica la creación de una cuenta falsa que oficia de interesado en adquirir los productos sospechosos.
Un proceso simple pero que reviste para este tipo de pesquisas una de las formas más productivas que la Policía ha encontrado en la actualidad, según advierte Capdevila.
La operación se lleva adelante con la colaboración de músicos, quienes asesoran a los investigadores con respecto a qué preguntar sobre los instrumentos para no generar sospechas.
Luego, se intenta pactar un lugar de encuentro para llevar a cabo la “transacción” o se busca obtener una dirección brindada por el vendedor para realizar un allanamiento.
De todos modos, el jefe policial aclara que hasta ahora esta clase de búsquedas ha dado pocos resultados.
Triste comienzo
El caso de los tres jóvenes músicos que sufrieron el robo de 14 instrumentos musicales entre la noche del sábado 31 de diciembre y las primeras horas del domingo 1° de enero otra vez pone en discusión la existencia de este mercado clandestino.
Mediante un mensaje privado por redes sociales se ofrecieron en otro barrio de la ciudad instrumentos similares a los robados en la casa de 27 de Abril al 2900, Alto Alberdi, y es por el momento una de las esperanzas a las que se aferra Federico para encontrar sus herramientas de trabajo.
La otra pista que se tiene fue aportada por un vecino, quien vio un vehículo negro de gran tamaño detenido enfrente del garaje del domicilio en el que se produjo el llamativo robo.
No obstante, la falta de precisiones sobre el tipo de rodado hace que para los investigadores este testimonio hasta ahora sea de escasa utilidad.
Tumbado en el living de la casa, hoy sólo queda un contrabajo que seguramente no fue parte del botín por su enorme tamaño y peso.
Los delincuentes tampoco se llevaron los instrumentos de percusión que se encuentran en la sala de ensayo del segundo piso.
Mientras habla, Federico mira al fondo de la pared, donde siete ganchos aparecen vacíos esperando que regresen las cuerdas.
El listado de lo robado
- Contrabajo eléctrico "Eminence" (el único que hay en Córdoba).
- Bajo eléctrico (cuatro cuerdas) "Fender Jazz Bass". Mango original de 1962.
- Bajo "Fender" (seis cuerdas) "Heartfield DR6".
- Bajo eléctrico "Tobías" (cinco cuerdas) "Growler".
- Bajo eléctrico (cuatro cuerdas) "Road Star II".
- Bajo acústico "Samick" "Ab2" (cuatro cuerdas).
- Ukelele Bass "Harley Benton". (cuatro cuerdas de goma).
- Guitarra eléctrica "Peavey Raptor".
- Cabezal Aguilar "Tone Hammer" 350.
- Guitarra eléctrica "Texas Strato".
- Guitarra criolla "Alpujarra".
- Guitarra criolla "Yamaha" "SG590".
- Guitarra criolla.
- Un cuatro venezolano (instrumento de la familia de la guitarra).

