El médico Luzzardi, absuelto sin dudas
La Cámara 11ª del Crimen determinó que no tuvo responsabilidad en la muerte del peón Eduardo Peralta (48), fallecido por un cuadro hipoglucémico. El acusado soportó 11 años de acusación por homicidio calificado, a riesgo de ser condenado a perpetua.
Sin dudas y por unanimidad, el tribunal de la Cámara 11ª del Crimen de Córdoba absolvió ayer al médico Juan Carlos Luzzardi (79) de la dura acusación de homicidio calificado que soportaba desde hace 11 años por la muerte del peón rural Eduardo Peralta (48). Si bien el fiscal Diego Albornoz había solicitado la absolución por el beneficio de la duda, al no poder probarse que el médico haya inyectado insulina a quien le había ganado un juicio laboral, los vocales Daniel Ferrer Vieyra (presidente), Susana Frascaroli y Graciela Bordoy de Pizzicari fallaron sin ningún tipo de hesitación y absolvieron a Luzzardi.La acusación sostenía que este galeno había aplicado una inyección de insulina a Peralta, al pincharlo en el muslo, lo que le provocó un coma generado a partir de una severa hipoglucemia. Pero en el debate surgió que no existían pruebas directas: por un lado, no se contó con los testimonios de quienes habían escuchado quejarse al peón de que había sido inyectado; por el otro, no hubo constataciones médicas –allá por 2004– de marcas del pinchazo ni dosaje de insulina en sangre. Por esto, quedó la duda respecto de qué fue lo que provocó un nivel bajísimo de glucosa en sangre, lo que generó secuelas neurológicas irreversibles que derivaron en un cuadro respiratorio severo.Además, había otro hecho del cual también fue absuelto Luzzardi: un presunto intento de envenenamiento también a Peralta con veneno para ratas mezclado en una caja de vino blanco.Las sospechas en contra de Luzzardi se unieron al dato de que Peralta le había ganado un juicio laboral y el médico debía pagarle un resarcimiento de 30 mil pesos. El propio abogado del trabajador, Alberto Serra, fue quien motorizó la denuncia y actuó como querellante.En caso de haber sido declarado culpable, la única pena que le correspondía al acusado de homicidio calificado era la prisión perpetua. Calvario de 11 años En los alegatos celebrados en el mediodía de ayer, tras el pedido de absolución del fiscal, Serra solicitó "reclusión perpetua" más un resarcimiento civil de 400 mil pesos. En cambio, el defensor Alejandro Pérez Moreno formuló un alegato por una absolución sin matices. En sus conclusiones, el penalista relató los pesares de Luzzardi a lo largo de 11 años de "calvario por una imputación falsa". En esa dirección, deslizó que el querellante había armado la acusación y criticó la endeblez de los testimonios que aseguraban que Peralta había sido pinchado.En el debate surgió que Peralta había estado un año internado por alcoholismo, que sufría pancreatitis y que esos factores pueden haber influido en la severa baja de glucemia cuya causa los forenses no pudieron determinar.Pérez Moreno se quejó porque su cliente sufrió innumerables pesares durante los últimos 11 años, como haber recibido de policías el mote de "Doctor Muerte", siendo que había dedicado su vida a salvar vidas.Tras refutar una a una las acusaciones, el letrado pidió que la absolución no fuera otorgada por la duda.A la hora de pronunciar la última palabra, Luzzardi no se refirió a su inocencia, sino que agradeció al fiscal y a los jueces por cómo lo habían tratado en el debate. Tras la deliberación, además de absolver al médico por los dos hechos, los vocales rechazaron la demanda civil.

