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El martes indagarán a los dos policías

El fiscal Carlos Matheu prevé para ese día interrogar a quien hirió a Fernando Reinoso y al superior acusado de encubrirlo. Un testigo clave que era controlado en barrio Guiñazú comprometió a los uniformados, quienes permanecen detenidos en la cárcel de Bouwer.

21 de febrero de 2015 a las 12:01 a. m.
El martes indagarán a los dos policías
Herido. Fernando Ezequiel Reinoso (22) se recupera en el Hospital de Urgencias tras recibir un balazo policial por la espalda.

El dermotest negativo a la víctima, más la decisiva declaración de un testigo clave que presenció el momento en el que un sargento baleó a Fernando Ezequiel Reinoso (22), fueron decisivos para que el fiscal de Distrito 3 Turno 6 de la ciudad de Córdoba, Carlos Matheu, decidiera imputar a dos miembros de la Policía provincial. Si bien sus nombres no han sido divulgados, el martes próximo el instructor prevé indagar al sargento acusado de "lesiones graves doblemente agravadas por el uso de arma de fuego y abuso de la función pública", como autor del disparo. También deberá comparecer el oficial subinspector a cargo del operativo que debe responder por "falso testimonio agravado" (en perjuicio de otro imputado, en este caso el joven) y "encubrimiento por favorecimiento personal doblemente agravado" por ser funcionario policial y porque el hecho encubierto tiene una pena que supera los tres años de prisión.En estos casos, las penas previstas van de los cuatro a los 13 años para el presunto autor del disparo, y de uno a 16 años (si hubiera concurso real entre ambos cargos) para el superior. Irregularidades Para la investigación judicial, existen algunos puntos oscuros respecto del accionar de los policías. Mientras la denuncia del padre de la víctima sostenía que el joven fue baleado cuando retomó la marcha porque creía que le habían dado paso, los policías contaron la versión de que Reinoso iba acompañado por otro hombre, que se escaparon y que abrieron fuego contra los uniformados.Pero mientras el joven continuó su marcha y se detuvo malherido siete cuadras después, y hasta recibió el auxilio de un móvil del Comando de Acción Preventiva (CAP) que lo acompañó hasta el Hospital de Urgencias, los policías demoraron dos horas en entregar el procedimiento con un arma supuestamente secuestrada en el jardín de una vecina y en el interín jamás avisaron al 101 que se había producido un intercambio de disparos.Este fue el primer punto que le llamó la atención a Matheu, quien aguardó el resultado de las pericias para tomar su decisión. A la imputación inmediata del baleado, agregó la de los policías cuando tuvo más elementos de prueba. Testimonio clave El miércoles, ya disponía el instructor del resultado negativo del dermotest en las manos de Reinoso, que sigue internado en el Urgencias, ya fuera de peligro, pero con secuelas aún difíciles de evaluar. Al día siguiente, ya se habían tomado varios testimonios de personas que habían estado el pasado sábado, a las 15.45, en el control policial de Juan B. Justo al 9000, Guiñazú. Uno de esos testigos fue una de las personas que estaba siendo controlada con su motocicleta y que pudo relatar lo que apreció.Este testimonio fue clave porque aseguró que la moto en la que iba Reinoso no tenía acompañante (viajaba solo), que no efectuó disparo alguno y que el sargento cuando ya había pasado el joven se dio vuelta, se arrodilló y desde esa posición le disparó. Más medidas Ahora, el lunes se prevé que el fiscal Matheu reciba las designaciones de los abogados defensores de los policías, con vistas a que el martes se produzcan las indagatorias. Además de otros testigos, la fiscalía aguarda el resultado de más medidas, como la hermeticidad del arma secuestrada (con vistas a determinar si emite gases a quien la dispara), qué sucedió con el balazo que supuestamente recibió uno de los móviles que participaba en el control de tránsito y otros puntos que no estarían muy firmes en la versión policial.