El juez había pedido una moto mejor para su custodio
Rojas Moresi lo hizo en una reunión celebrada en diciembre último con el jefe de la Policía de Córdoba. El uniformado Juan Ayala murió al despistarse cuando seguía al auto del magistrado.
A través de su espejo retrovisor, el juez pudo apreciar lo que sucedía a sus espaldas. Con gran pesar, el camarista del Crimen Juan José Rojas Moresi recordó: “Vi ese movimiento terrible de la moto descontrolada, que se desestabilizaba; luego se fue contra el cordón y finalmente el cuerpo voló sobre el guardarrail”.
Con palabras roncas y ojos húmedos, sumamente conmocionado, Rojas Moresi repasó los últimos segundos en los que su custodio Juan de Dios Ayala (42) cuidaba sus espaldas.
En su auto y seguido por el sargento con el casco colocado, el magistrado comenzó su viaje desde Villa Allende a las 9.37 para ir por avenida Lucchese, cruzar el peaje del aeropuerto e ingresar a avenida La Voz del Interior.
Al término de esta vía, a metros de cruzar la avenida de Circunvalación, se produjo el despiste de su custodio en moto.
Tanto Rojas Moresi como otros testigos no alcanzaron a ver más que el movimiento descontrolado de la motocicleta, pero ignoran si se trató de una maniobra desafortunada, si se reventó un neumático o si intervino otro vehículo.
El juez estimó a que pudo tener algo que ver un poco de arena que había sobre el pavimento, pero dudó de que eso fuera significativo. Nadie se atrevió a decir que haya intervenido un tercer vehículo en la pérdida de control del manejo de la moto.
El policía no pudo controlar su rodado y, al parecer, colisionó contra un poste del cantero central.
OPINIÓN. Morir al margen del nudo vial
El deceso se habría producido por este impacto. Sin embargo, el casco sólo exhibía raspones y no un golpe contundente.
La víctima también sufrió traumatismo de tórax y de cadera, además de un corte profundo en un brazo al chocar con el guardarrail.
Profesionalismo
Ayala deja cuatro hijos. Se desempeñaba en el Departamento de Protección de Testigos de la Policía de la Provincia de Córdoba.
Todos rescatan sus valores, como el propio Rojas Moresi que dijo no haberlo conocido mucho en persona, pero destacó: “Telefónicamente demostró siempre un gran profesionalismo”.
El juez bajó de su vehículo prácticamente bajo el puente de la avenida de Circunvalación y corrió hacia el lugar del accidente.
Detrás de su auto estacionó un automóvil negro, a cuyo conductor le pidió que llamara al 101 y que pidiera con urgencia una ambulancia.
A poco de llegar a donde yacía Ayala, el magistrado sufrió una gran conmoción. A raíz de esto el equipo de médicos que constató el deceso del uniformado le realizó una evaluación in situ al magistrado.
Una moto mejor
La custodia de Ayala a Rojas Moresi era parte de una disposición surgida en la segunda mitad del año pasado a raíz de una investigación que indagaba un supuesto plan criminal presuntamente urdido por el empresario Jorge Petrone para matar o dar un susto a este juez que integró el tribunal que lo condenó y a uno de los fiscales acusadores, Enrique Gavier.
Si bien ambos contaban con una custodia por otros requerimientos anteriores, a partir de esta situación comenzaron a ser “seguidos” por los custodios de Protección de Testigos.
Sobre este seguimiento, el propio Rojas Moresi aportó ayer un dato significativo: él mismo solicitó en diciembre al jefe de Policía Gustavo Vélez que les proporcionaran mejores motos a los guardaespaldas.
Este dato se condice con lo mismo manifestado “en frío” por este magistrado hace tres semanas: había pedido que los efectivos que los siguieran tuvieran mejores medios de movilidad, adecuados para esa prestación.
Además, aclaró Rojas Moresi que él mismo fue quien solicito que la custodia se hiciera con motos, porque en ciertas ocasiones los autos que los seguían se perdían por la intensidad del tránsito.
En el momento del siniestro vial que le costó la vida, Ayala iba solo en una moto Honda Twister roja matrícula interna 1180, según se informó desde la Policía.
Momentos después de que se produjo el despiste, al lugar llegaron varios policías que lo conocían, entre ellos su hermano, además de otros allegados a Ayala, que siguieron las maniobras de reanimación que los médicos encararon en el propio cantero central sin éxito.
También se acercaron al lugar los jefes de la Fuerza Policial Antinarcotráfico (FPA), ya que Ayala era un policía con varios años de trayectoria, por lo que era muy conocido puertas adentro de la institución.
Vuelco fatal. En Camino a 60 Cuadras. Falleció el conductor de una camioneta. Un automovilista de 33 años murió ayer tras un vuelco en el Camino a 60 Cuadras de la ciudad de Córdoba, informó la Policía. El siniestro vial se produjo cerca de las 2 cuando en el kilómetro 12 de la zona rural volcó una camioneta Ford Ecosport, conducida por Gabriel González (33), quien viajaba con un hombre de 29 años. Como consecuencia del impacto, González falleció mientras que el acompañante resultó con traumatismos.

