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El fiscal investigará a guardias y a proveedores de Bouwer

Dijo que realizó un procedimiento y secuestró celulares y armas blancas del pabellón donde los presos se filmaban.

02 de mayo de 2014 a las 12:01 a. m.
Redacción La Voz
El fiscal investigará a guardias y a proveedores de Bouwer

El video filmado por los propios presos de uno de los pabellones del complejo penitenciario de Bouwer, drogándose y haciendo ostentación de armas, además de constituirse en un hecho sin precedentes en la historia carcelaria del país, no sólo ha causado conmoción y sorpresa en la opinión pública, sino controversias entre funcionarios que intentan explicar lo inexplicable. Las imágenes de cinco detenidos "enfiestados" en un pabellón del módulo MX2, difundidas en exclusiva a través de nuestra página web, constituyeron una prueba incontrastable para que el fiscal Marcelo Fenoll, del fuero de Lucha contra el Narcotráfico, iniciara una investigación y pusiera bajo sospechas al personal del Servicio Penitenciario de Córdoba (SPC) afectado a la cárcel y a quienes trasponen las puertas de ingreso. El último eslabón "Los cinco internos que aparecen en el video fueron debidamente identificados, pero son el último eslabón de la cadena: los consumidores. Ahora apuntamos a los proveedores y, en ese sentido, hemos abierto tres vías investigativas. Vamos a investigar a los guardiacárceles y a los proveedores, obviamente que no descartaremos las visitas a los privados de libertad", indicó el fiscal. Frente a la publicación del informe y difusión del video por La Voz del Interior el miércoles 30 de abril, el director del SPC, Juan María Bouvier, tuvo que salir al cruce y aseguró que el 30 de marzo se había ordenado una requisa en el pabellón donde se realizó la filmación a través de un celular con el servicio de Internet, y se pudieron secuestrar el cortaplumas, seis celulares y el plato que contiene la droga que aspiran los partícipes de la "fiesta".Bouvier sostuvo que sabían de la existencia del video y que mediante averiguaciones lograron obtener una copia que llegó en forma anónima el día 23 de abril. Con esos argumentos, el director del SPC le quitó crédito a la investigación periodística de este diario, pero baste decir que, sin investigar ni presionar a nadie, uno de nuestros redactores obtuvo ese video dos semanas antes.En cuanto a la requisa del 30 de marzo y al secuestro de los elementos filmados, el fiscal Fenoll dijo que realizó un procedimiento y pudo encontrar los celulares y las armas blancas. Contradicciones ¿Quién tiene razón, Bouvier o Fenoll? Si los dos dijeron la verdad, esto significa que los presos hacen lo que les place y que, después del 30 de marzo, cuando las autoridades penitenciarias los despojaron de los teléfonos y la sevillana, rápidamente los repusieron. Más allá de las declaraciones contradictorias o interesadas, lo cierto es que todo lo escrito y difundido por este medio ha sido puntualmente confirmado. Lo importante por estas horas pasa no sólo por reconocer la realidad, sino por saber qué se va a hacer para revertir un fenómeno que no es nuevo. Hace 17 años, periodistas de La Voz del Interior pusieron el dedo en la llaga al ingresar a la Penitenciaría de barrio San Martín y comprar un raviol de cocaína, lo que evidenció el narcotráfico puertas adentro de la cárcel (ver Luego de 17 años...). Miles de los delincuentes recluidos en las cárceles de Córdoba son adictos a las drogas y, al parecer, más fácil que atender sus adicciones y tratar de recuperarlos, es mirar para otro lado y dejar que tras las rejas "se den con lo que tengan". El riesgo de quitar la droga El psicólogo Sebastián Bertucheli, experto y estudioso de la realidad carcelaria, tiene un pronóstico alarmante de lo que ocurriría si, a raíz del escándalo, se corta por lo sano y se hace desaparecer la droga de las cárceles. "Esta es la pata que falta abordar. Hoy, ante el estrépito público, van a secuestrar toda la droga, pero en cinco días volverá a ingresar. Es la realidad, mal que nos parezca, pero si la droga no vuelve, se corre el riesgo de que, por el síndrome de abstinencia, pueda registrarse hasta un suicidio en masa". La alerta de Bertucheli no significa que las cárceles sigan siendo un negocio del narcotráfico, sino que lo advierte para que el Estado asuma el rol que le corresponde y trate a los adictos de un modo adecuado. Córdoba no tiene la mínima posibilidad de tratar las adicciones de los reclusos. Más allá de "declaracionismos", no existe infraestructura para esas necesidades. Pero hay que reconocer que la misma realidad se vive en distintos establecimientos penales del país. En la cárcel federal de Santa Rosa, La Pampa, el 50 por ciento de los presos son adictos a las drogas. El único psiquiatra afectado al sistema carcelario de esa provincia no sabe qué hacer ante la demanda de anfetaminas de los drogadictos. Las dos únicas psicólogas atienden, cada una, 30 entrevistas diarias. La cárcel de Mendoza es un calco de la pampeana.Mientras esta causa "está perdida" porque a ningún político le gusta invertir en los delincuentes y la sociedad no está dispuesta a aceptar beneficios para quienes son protagonistas de su inseguridad, los controles de las cárceles han sido perforados por la corrupción. De lo contrario, no se explica la existencia de cocaína, marihuana, psicofármacos, alcohol y celulares de última generación. Los celulares con el acceso a Internet constituyen un arma de extrema peligrosidad, no sólo por el incesante número de secuestros virtuales, sino por los aprietes y amenazas que reciben testigos que deben participar de un reconocimiento en rueda de presos o prestar testimonio en una fiscalía o cámara de juzgamiento. Seis reconocidos abogados penalistas consultados por este medio (pidieron el anonimato para no tener problemas con sus clientes) coincidieron en que se comunican permanentemente a través de mensajes de texto y admitieron que esa permisividad constituye un riesgo para los testigos que deben declarar en causas graves.Mientras desde el SPC sostienen que la droga ingresa a través de las visitas y admiten que puede haber algún caso de "deslealtad" del personal, en las cárceles se puede comprar cualquier estupefaciente. ¿Por qué no se utiliza el dispositivo para anular el uso de celulares? ¿Por qué no se utilizan perros detectores de drogas en los accesos de cárceles cuando ingresen los guardias, proveedores o visitas? Los perros son eficientes y, además, no se los puede coimear.