El conmovedor testimonio de dos sobrevivientes del espectacular choque múltiple en la ruta 19
Tomás e Iván, padre e hijo, relataron detalles del traumático episodio que vivieron en el siniestro de este lunes. Ambos se abrazaron en medio de la tormenta al percibir que estaban vivos.
Las ráfagas de viento con tierra que se registraron este lunes provocaron un siniestro múltiple en la ruta 19, entre las localidades de Malvinas Argentinas y Mi Granja. Al menos cinco vehículos se involucraron en el choque: dos camiones, dos autos particulares y un utilitario. La visibilidad en el sector era nula.
Cinco personas resultaron heridas, entre ellas Tomás (22) y su padre Iván, que viajaban a bordo del utilitario. Ambos son oriundos de Las Arrias. En diálogo con Radio Mitre, brindaron detalles del incidente.
“Fue volver a nacer. Uno cuando nace no sabe cómo va a nacer, y yo cuando salí de ahí no sabía cómo iba a salir. No sabía si estaba bien o si estaba herido”, relató el joven.
“Para poner en contexto, yo cuando choqué contra el camión quedé atrapado entre el torpedo y el volante. Me apretaban contra el asiento y no podía salir. Uno siente que está, pero no sabe que tan bien o tan mal. Fue cuestión de minutos, segundos… y me vuelven a chocar de atrás. Ahí la chata se da vuelta y eso me liberó, saqué las dos piernas y rompí la ventana para salir. Me lastimé todas las manos”, dijo.
Las inclemencias del tiempo provocaron el choque y confundieron a los protagonistas. “No se veía nada, era lo peor de la tormenta. Me pegaba la tierra en la cara, los palos, la arena, se me pegaba la tierra en las heridas, me ardía, me dolía todo. Cuando encontré a mi papá, nos abrazamos y lloramos. Estábamos en shock”, comentó Tomás, visiblemente conmocionado.




Iván también brindó su testimonio: “Todo ocurrió en segundos. Cuando chocamos, yo salté por la ventanilla, porque mi hijo estaba atrapado. Intenté sacarlo, pero estaba aprisionado entre el volante y el asiento. Como mi ventanilla se rompió, salté para poder dar la vuelta y tratar de sacarlo. Pero cuando mis pies tocaron el suelo, escuché el frenazo del segundo camión, que se llevó puesto a otro auto, que nos había chocado antes a nosotros. La camioneta se levantó por los aires y se dio vuelta”, señaló.
“Yo pensé ‘se murió mi hijo’, porque estaba atrapado. Cuando el camión chocó con el auto, me pasó a centímetros, pensé que me atropellaba a mi también. En esos segundos cundió la desesperación. Yo pensé que mi hijo se había muerto. No se veía nada por la tormenta, pero noté que alguien venía hacia mí: erá Tomás. Lo reconocí por su forma de caminar, lo abracé dos segundos y me lo llevé para la chacra, porque podía venir otro auto o otro camión”, detalló el hombre, tan emocionado como su hijo.
“Caminamos para el lado del campo, unos 30 o 40 metros, y nos sentamos en el piso. Lo abracé dándole la espalda al viento, esperando que pasara la tormenta. Lo único que agradezco es que esté vivo”, cerró.

