Durante 4 horas, fueron rehenes de un policía armado
Once personas estuvieron a merced de un cabo. Su exnovia estaba entre los cautivos. El uniformado tiene problemas familiares. No hubo heridos.
Neuquén. Un policía con antecedentes de violencia familiar tomó ayer rehenes en una oficina municipal de Neuquén donde trabaja su novia y realizó disparos al aire, tras lo cual quedó detenido a disposición de la justicia. No hubo heridos.
El cabo de la Policía neuquina Sebastián Riquelme mantuvo durante más de cuatro horas a 11 personas como rehenes en la oficina de renovación del registro de conducir, en el barrio Provincias Unidas de la capital neuquina.
El subsecretario de Seguridad provincial, Gustavo Pereyra, señaló que el agente tenía “problemas familiares con su ex mujer” y “desavenencias con su nueva pareja”, que está embarazada de doce semanas. Además, dijo, “tiene cierta dificultad para ver a sus hijos y esto hizo que se desborde”.
Riquelme, según fuentes policiales, tenía un antecedente de violencia con su pareja anterior, lo que llevó a la fuerza de seguridad a quitarle su arma y someterlo a un tratamiento.
Reincorporado
El suboficial había sido reincorporado meses atrás tras una evaluación psicológica que le permitió retomar sus funciones en la comisaría cuarta y además realizar adicionales.
Ayer, alrededor de las 8.40, el cabo Riquelme irrumpió en la oficina de Tránsito y tomó como rehenes a empleados y personas que hacían sus trámites en el lugar. Realizó incluso “entre dos y cuatro disparos” al aire, indicó el subsecretario Pereyra a la prensa.
En medio de un amplio operativo policial, de bomberos y ambulancias, el agente liberó en forma paulatina a los rehenes, entre los que se encontraba su novia embarazada que trabaja en el lugar, y minutos antes de las 13 se entregó a la justicia. Pereyra destacó durante la toma que Riquelme “manifestó que no quería hacerles daño a las personas” que tenía cautivas. Consultado sobre la situación procesal que tendrá que afrontar el agente, dijo que eso “deberá dilucidarlo la Justicia”. Riquelme fue llevado a un centro de salud para que le realicen pericias psiquiátricas que determinen su estado y luego un fiscal pueda avanzar con las imputaciones del caso.
Fuentes policiales señalaron que la novia del cabo, que estaba entre los rehenes, salió entre los primeros liberados, pero luego solicitó reingresar para hablar con el hombre, aunque unos minutos más tarde volvió a retirarse sin lograr que depusiera su actitud.
Riquelme realiza además de sus tareas en comisaría trabajos adicionales en la dependencia municipal donde tomó rehenes, dijeron las fuentes.
El secretario de Coordinación de la comuna, Marcelo Bermúdez, informó que los retenidos fueron 11, cuatro de ellos empleados municipales y el resto personas que realizaban trámites. Actuó personal de negociación especial de la Policía.

