Detectan anomalías en Armamentos
Cámaras filmadoras que no graban, registros precarios y un gran desorden son algunas de las observaciones que se han realizado en esta división que funciona en el subsuelo de Jefatura de la ciudad de Córdoba. Descubren que faltan al menos otras cinco pistolas.
La denuncia de que al menos otras cinco armas faltan del depósito de la división Armamentos, que funciona en el subsuelo de la Jefatura de la Policía de Córdoba, dejó al descubierto las graves irregularidades y precariedades con las que se trabaja en un área clave de la fuerza. Según confirmaron fuentes policiales y judiciales con acceso a la compleja investigación desatada hace una semana al descubrirse –al menos para la Justicia provincial– el insólito robo de 67 pistolas Bersa Thunder nueve milímetros, la forma de trabajar de Armamentos era llamativa por la falta de rigurosidad.Por un lado, hasta hace poco tiempo todos los registros se cargaban de manera manual, en un libro.Cada arma que ingresa en la Policía tiene una ficha "clínica": uniformado al que se le asigna fecha de alta y fecha de baja (por recambio, desuso o robo/extravío).Todo esto se hacía de puño y letra. "Hace poco tiempo se comenzó a informatizar esos registros en una computadora", dijo uno de los informantes.Además, los investigadores que están tratando de develar cómo se robaron las 67 pistolas –que ahora serían 72– se toparon con otra sorpresa.Cuando fueron a solicitar las grabaciones de la cámara de seguridad que funciona en el depósito de Armamentos, la respuesta oficial indicó que esas filmadoras no graban, sino que un agente está encargado de observar todo en tiempo real en otra oficina de la Central de Policía de la ciudad de Córdoba."Casi que los policías caminaban arriba de las armas, ese lugar es un despelote", describió otra de las fuentes consultadas.Hace una semana, luego de que 17 agentes de Armamentos fueran pasados a situación pasiva, se conformó un nuevo grupo de trabajo para esa división, que quedó a cargo de un jefe de Explosivos.Este equipo aún no terminó un complicado arqueo interno, pero en las últimas horas del martes confirmó que otras cinco pistolas reglamentarias también fueron robadas junto a las otras 67.De acuerdo con la denuncia en la que trabaja la Justicia provincia, 50 de las pistolas sustraídas corresponden a la remesa E y fueron compradas en 2014 (un lote de 1.500 armas licitadas en marzo por 9.000.000 de pesos y que llegaron a Jefatura a mediados de ese año).En tanto, también se detectó el robo de 17 pistolas de la remesa C, que fue comprada en 2011.Ahora, los nuevos integrantes de Armamentos aseguran que faltan otras cinco pistolas de la remesa E, por lo que la cantidad de armas robadas ascendería a por lo menos 72."Pueden ser muchas más, porque era muy grande la precariedad en la que se trabajaba en ese lugar", contó uno de los que está realizando el arqueo."Trabajan con un sistema obsoleto", agregó otro informante. Imputados El martes a la noche fueron apresados el comisario mayor Daniel Zambrano, jefe de la división Logística, y el suboficial de Armamentos Alejandro Tornavacca (primo del subjefe de Policía, Mario Tornavacca). Estas capturas se agregan a la del comisario Sebastián Vaca (jefe de Armamentos) y el subcomisario Guillermo Gasser Carrillo (jefe de Exposiciones por Extravío).El fiscal Anticorrupción, Hugo Amayusco, al frente de esta investigación, determinó nuevas imputaciones. Sólo Tornavacca quedó acusado de presunto "peculado", mientras que los otros tres jefes policiales deberán responder por el delito de "encubrimiento agravado".Se sospecha que Tornavacca tuvo una participación activa en el robo, que se habría cometido entre fines del año pasado y mayo de este año.En tanto, se cree que los otros tres imputados, pese a conocer después el faltante –al menos lo sabían desde junio–, omitieron realizar la denuncia penal correspondiente.De total de pistolas robadas ya se recuperaron cuatro (dos en la fiscalía provincial a cargo de Víctor Chiapero y las otras dos en la fiscalía provincial de Alfredo Villegas). Fueron encontradas en allanamientos por denuncias de violencia familiar (un caso) y robo (tres casos) entre fines de mayo y septiembre últimos."Es muy llamativo que todas estas armas las hayan encontrado con la numeración intacta y en sus estuches originales", insistió ayer un investigador.Al mismo tiempo, otra fiscal, Jorgelina Gutiez, remitió una causa por el secuestro de otra pistola policial que tampoco figuraba como robada pero que se encontró en un domicilio particular. Esta arma no figura en ninguno de los dos lotes que investiga el fiscal Amayusco.

