Después del allanamiento por drogas, los fueron a asaltar
Cuando fue la Policía antidrogas advirtieron que había bastante dinero en la casa. Horas después, aparecieron los delincuentes. Un ladrón fue baleado y detenido.
De manera simple y directa, la secuencia indica que primero llegó un policía ordinario alertado por una llamada al 101, ingresó en el domicilio y no observó nada extraño, salvo unas plantas de marihuana y otros elementos para su cultivo y fraccionamiento.
Ante esto, llamó a la Fuerza Policial Antinarcotráfico, que revisó toda la vivienda y encontró, además, una importante suma de dinero en efectivo.
Tras chequear la cantidad, la plata quedó en poder de sus dueños.
Pero cuando ya la Policía se había retirado, apareció un delincuente armado que fue a pedir justamente ese dinero.
¿Cómo sabía el ladrón de esa existencia? ¿Acaso alguien que participó del operativo policial le avisó? Hoy, hay preguntas amontonadas en la investigación que lleva adelante la Unidad Fiscal de Atención Inmediata (Ufai) y el Fuero de Lucha contra el Narcotráfico (narcomenudeo).
A todo esto, el asaltante terminó baleado por un policía y permanece internado. En el análisis de sus comunicaciones los investigadores esperan encontrar el nexo para responder aquellos interrogantes.
Según la reconstrucción que realizó La Voz a partir de diferentes fuentes judiciales y policiales, esta historia repleta de suspicacias comenzó a escribirse el pasado domingo temprano.
Alguien llamó al 101 para alertar que en un domicilio de Santa Rosa al 2800, Alto Alberdi, presentaba la puerta de ingreso con presuntos signos de haber sido forzada.
Ante esto, llegó personal policial hasta la vivienda indicada y al no encontrar a nadie procedió a ingresar para revisar que todo estuviera en orden. Para ello, convocaron a un testigo civil. De acuerdo a un parte policial al que tuvo acceso este medio, si bien no hallaron nada que hiciera presumir que en ese lugar acababa de producirse algún episodio delictivo, sí hallaron dos plantas de marihuana, una balanza y una importante cantidad de dinero, por lo que dieron aviso a la Fuerza Policial Antinarcotráfico.
A media mañana, ya cuando los encapuchados antidrogas trabajan en el domicilio, llegó un hombre, de nombre Carlos, que dijo ser el padre de los habitantes de esa casa.
En presencia de él y de testigos, los policías contaron el dinero hallado en la vía pública: 340 mil pesos y alrededor de 3.500 dólares. Tras firmar el acta correspondiente, en ese mismo acto los billetes le fueron devueltos a los propietarios.
Y se acabó el operativo antidrogas.
Pero ya en horas de la siesta del mismo domingo, alrededor de las 16, alguien tocó la puerta de ingreso. Adentro de la vivienda estaban tres jóvenes. Cuando uno de ellos preguntó quién era, escuchó que desde la calle le respondía que iban a llevarle un dinero "a Carlos". Oír el nombre de su padre le dio confianza al muchacho, que abrió y se topó con un revólver apuntando a su cabeza.
A los gritos, el delincuente ingresó y comenzó a exigir "una bolsa negra con dinero". La misma que a la mañana habían revisado los policías.
Al darse cuenta del robo, una de las víctimas corrió hacia la planta alta y llamó al 101.
Fue entonces que cuando el delincuente ya se iba con algo de dinero y una notebook, se topó con un policía en la puerta. El agente declararía después que había un cómplice que escapó rápido en moto y que cuando él le dio la voz de alto al asaltante que había entrado en la casa, este le apuntó con un revólver.
Tres balazos policiales impactaron en las piernas del ladrón, que cayó herido y fue detenido. Quedó internado en le Hospital de Urgencias con custodia policial. Fue identificado como Carlos Luis Luján (42), con domicilio en el cercano Villa Páez.
No sólo se recuperó lo que había alcanzado a robar, sino que también se le halló un revólver calibre 32.

