Denuncian al exconcejal Ingaramo por vaciamiento de empresa
Lo hizo su suegro, Armando Franceschini, empresario que formó parte de la firma Graciela Franceschini. El exedil había sido denunciado por enriquecimiento ilícito y Franceschini salió en su defensa diciendo que parte del dinero era suya. Pero, ahora, dice que mintió.
El exconcejal Daniel Ingaramo -que entre 2002 y 2008 afrontó una imputación por enriquecimiento ilícito por tener un depósito de un millón de dólares- ahora fue denunciado por su suegro, quien asegura que para lograr el sobreseimiento de su yerno mintió que la mayoría de esos fondos eran de él.
El autor de la nueva presentación efectuada el viernes pasado es Armando Franceschini, empresario que integraba la firma de respostería "Graciela Franceschini". Ingaramo formaba parte de la familia por estar en pareja con una de las hijas de Armando y Graciela. El denunciante ahora se arrepintió de haber dicho que parte de esos fondos eran de él y denunció al exedil radical por supuesto "vaciamiento de empresa".
Esta presentación de Franceschini quedó en manos del fiscal José Bringas, quien la remitió a sorteo y recayó en su par Liliana Sánchez. Pero esta instructora la envió a la Fiscalía General donde, se presume, será dirigida al fuero Anticorrupción y Penal Económico.
En comunicación con este diario, Romina Franceschini, principal accionista y presidente de la firma señaló que desde hace un año su padre no pertenece más a la empresa y que eso les fue comunicado por él a través de un acta notarial.
Señaló que la denuncia de vaciamiento de empresa formulada contra Ingaramo carece de sustento porque su padre no pertenece a la firma, porque Armando fue quien vació la sociedad y porque él fue quien les dejó una situación financiera crítica. Es más, señaló que actualmente su papá los “extorsiona” pidiendo dinero, que ejecuta a diario una serie de acciones que perjudican el funcionamiento de la empresa y que les exige mensualmente un sueldo.
"Con qué sentido 12 años después vas a decir que mentiste sin que haya algo feo por detrás", reflexionó Romina sobre la presentación de su padre en Tribunales II.
Sobreseimiento y precripción
Pese al estruendo de la denuncia que tiene implicancias societarias, esto no traerá mayores consecuencias judiciales para la causa original que involucró a Ingaramo. Por un lado, Franceschini era imputado y, como tal, no estaba obligado a decir la verdad ni declarar en su contra (es la Justicia la que le debe probar las acusaciones).
Por otro, Ingaramo ya fue sobreseído del supuesto enriquecimiento y prescribió la imputación por falsedad ideológica. En lo que al exconcejal respecta, su situación se considera como "cosa juzgada", indicaron fuentes judiciales.
Además de Ingaramo, estuvieron imputados su suegro Franceschini, su padre Domingo Ingaramo, su secretaria Cristina Haydée Giorcelli, las escribanas Pilar Arán Ross (fallecida en 2014) y Elsa Susana Dufour (condenada en causas del Registro de la Propiedad) y el músico Claudio Marrodán. También, según el caso, fueron beneficiados con el sobreseimiento o la prescripción.
Antecedentes
Las actuaciones en contra de Ingaramo se iniciaron de oficio y, en un principio, el fiscal Rubén Caro imputó al exedil por "enriquecimiento ilícito" y "falsedad ideológica". El político denunció a Caro y logró que la causa pasara a manos de Adriana Abad, quien en 2008 sobreseyó a Ingaramo por el enriquecimiento ilítico. Luego, el cargo de falsedad ideológica prescribió.
A todo esto, Caro soportó un pedido de jury de enjuiciamiento a raíz de una presentación de Ingaramo. El requerimiento tuvo una vigencia de siete años y medio, hasta que cayó.
Perdón por escrito
Lo más llamativo de esto último es que el viernes se presentó en la Fiscalía de Caro el mismísimo Franceschini, quien le manifestó que le pedía disculpas porque años atrás había mentido que más del 60 por ciento del millón de dólares era de él y no de su yerno, Ingaramo.
Ahora, dice que mintió y el lunes le presentó a Caro un escrito en el que le pide perdón y le relata las circunstancias del hecho.
El propio Caro se negó a formular comentarios de este episodio.

