Cuesta Blanca no sale del espanto por el decapitado
Reconstrucción de cómo fue el crimen del vecino Felipe Salinas. Creen que el supuesto homicida, un joven, mató a otra mujer.
Arriba, en las sierras, el calor se soporta como se puede. Los lugareños están acostumbrados a las inclemencias del clima, tanto en el verano como los gélidos inviernos de las Altas Cumbres. El clima es hostil pero, en general, la gente de esos parajes es amable, solidaria y buena. Por eso el horrible crimen de Felipe Salinas (70) es algo que nadie puede entender en ese pequeño lugar en el mundo, a la vera de la ruta 14, a unos dos kilómetros de la población de Cuesta Blanca, a 20 kilómetros de Villa Carlos Paz, en el valle de Punilla. En el "Kilómetro 50", hay casas y ranchos desperdigados por la sierra. Muchas de las viviendas no se ven desde la ruta, entre ellas, la de don Felipe.Según el relato de sus vecinos, Salinas llegó a la zona desde Corrientes hace más de 30 años para trabajar como puestero en las estancias de la región. El hombre vivía en una pequeña casa, en una hondonada ubicada a unos metros de la ruta que une a Villa Carlos Paz con el valle de Traslasierra. Hacía unos días que había vuelto de su provincia natal tras visitar parientes y pasó unos días de descanso.El pasado sábado a la siesta, en un hecho para el que todavía no hay muchas explicaciones, un joven de 24 años habría ingresado intempestivamente a la casa de Salinas y lo degolló. Entre los escabrosos detalles que se conocieron en las últimas horas, el presunto asesino, quien fue identificado como Sebastián Ezequiel Juárez, arrojó la cabeza de Salinas a unos metros del lugar donde fue cometido el asesinato.El sospechoso fue detenido al poco tiempo del homicidio en una vertiente de agua donde hacía dedo para presuntamente huir a Mina Clavero. Según fuentes del caso, tenía puesta ropa que supuestamente le robó a Salinas junto a una suma de dinero que presuntamente también le pertenecía a la víctima. Conexión con otra muerte Los investigadores todavía intentan establecer si el crimen de Salinas tiene alguna relación con el homicidio de una mujer que el último jueves apareció flotando en el río San Antonio, a la altura del balneario Sol y Río (ver "Otro misterio" ). Juárez, quien es oriundo de San Francisco, fue encerrado con máximas medidas de seguridad en la alcaidía policial de Villa Carlos Paz hasta que se disponga su traslado a la cárcel de Bouwer. La Fiscalía del Primer Turno, a cargo de Gustavo Marchetti, secretaría Jorgelina Gómez, lo imputó por: robo de automotor, tentativa de robo de automotor y homicidio calificado en ocasión de robo. Locura en la ruta El sábado, Juárez manejaba un auto supuestamente robado por la ruta 14. En una curva en pendiente, a unos 300 metros del puesto de regionales y pan casero que atiende Sixto Pereyra, detuvo el auto y salió a "pedir ayuda". Sixto observó lo que pasaba y también vio cuando un vecino de la zona apareció en su propio coche para auxiliar al que hasta ese momento era un automovilista en apuros. Cuando el buen vecino estaba enganchando ambos vehículos para acercarlo a un mecánico, Juárez habría intentado darse a la fuga con ambos rodados. Pero el lugareño se resistió y forcejeó con el muchacho hasta sacarle la remera. El joven salió corriendo por el campo hasta desaparecer entre las plantas y las lomas."Mi vecino se confió y fue ayudarlo", contó Sixto Pereyra a este diario y agregó que, a los pocos minutos, apareció un móvil policial y los efectivos le preguntaron si había visto al ladrón por su terreno. "Les dije que se había metido al campo", aseguró el comerciante, quien añadió que vio cuando Juárez huía corriendo luego del campo de Salinas hacia la ruta. "Quise avisar pero todos los policías que llegaron en seis móviles estaban en la casa de Felipe", advirtió y añadió: "Yo lo había visto sin la remera y ahora aparecía con ropa y me pregunté a dónde se había vestido". Félix relató que cuando la Policía volvió del campo de Salinas, les avisó hacia dónde había "disparado" el ladrón. Eran las 17 del sábado, el crimen ya había sido cometido. Desolación Los vecinos de don Felipe no encuentran consuelo. "Estuve con el hijo de él. Y empezó a gritar que habían matado al padre y yo no entendía nada", aseguró Félix Pereyra. En otro de los puestos de venta en la ruta, Rafael Tello siente que le mataron a un amigo. "Era la honorabilidad en persona", contó. "Lo dejaba solo en el negocio para que me cuidara las cosas porque me robaron un montón de veces. Siempre fue bueno con nosotros. Era un ser honesto a más no pedir", dijo.A Juárez lo detuvo la Policía en un lugar al que se conoce como Ojo de Agua. Estaba haciendo dedo para ir a Mina Clavero. Ahora, la investigación intentará revelar si tuvo algo que ver con el crimen de la mujer encontrada en el río.
Otro misterio
El caso de la mujer. El viernes a la mañana, el cuerpo de una mujer de entre 40 y 50 años fue encontrado en el río San Antonio, en el balneario Sol y Río. El cadáver presentaba un fuerte golpe y todo indica que fue asesinada. Tras el horrendo homicidio de Cuesta Blanca, por el que se detuvo a Sebastián Ezequiel Juárez (24), la pesquisa apunta de dilucidar si entre los dos hechos hay algún tipo de relación. Fuentes de la Fiscalía aseguraron que ya habrían identificado a la mujer, pero se negaron a dar esa información hasta que no se constate en un ciento por ciento.

