La Voz En Vivo. Crimen del policía en Córdoba: duro reclamo de Quinteros por la rápida liberación del tirador
El ministro de Seguridad, Juan Pablo Quinteros, cuestionó en La Voz En Vivo que la Justicia excarcelara al acusado en menos de tres horas, antes de que entregaran el cuerpo a la familia.
El ministro de Seguridad de la provincia, Juan Pablo Quinteros, expresó su profundo malestar frente al accionar judicial tras el asesinato del suboficial de la Policía de Córdoba Luis Azabal. El funcionario cuestionó duramente la celeridad con la que se dispuso la liberación del presunto autor del disparo letal.
En declaraciones a La Voz En Vivo, Quinteros advirtió sobre la "zozobra social" que generan este tipo de decisiones en la ciudadanía y en la propia fuerza. El ministro contrastó los tiempos procesales de este caso con la rigurosidad habitual que recae sobre los agentes cuando cometen errores en servicio.
"El que las hace las paga, parece que depende de quién las haga", sentenció el titular de la cartera. En esa línea, remarcó que el rápido accionar de la fiscalía genera fuertes interrogantes sobre "cómo son las varas con las que se miden" los hechos.
Liberación récord y cambio de carátula
El punto central del reclamo oficial se enfoca en el drástico giro del expediente judicial en un lapso mínimo. Originalmente, el caso se investigaba como homicidio calificado agravado por el uso de arma de fuego y tenencia ilegal.
Sin embargo, la Justicia modificó la imputación a "exceso en la legítima defensa" y otorgó la libertad del tirador en menos de tres horas. "En tres horas ni siquiera hay tiempo de pedir una planilla prontuarial", enfatizó Quinteros sobre el polémico procedimiento.
El funcionario graficó la gravedad institucional de la situación con un doloroso detalle del proceso. Explicó que el acusado quedó libre cuando la familia de la víctima aún esperaba el oficio judicial para poder retirar el cuerpo del agente abatido.
Defensa a la fuerza y querella provincial
Quinteros defendió enfáticamente el accionar del suboficial fallecido, quien acudía a una emergencia tras un llamado al 911 que alertaba sobre una familia en peligro. "¿Cuál era el ataque que podía producir un policía que estaba yendo en ayuda?", se preguntó el ministro.
Ante la polémica resolución judicial, el Ejecutivo provincial confirmó una fuerte medida institucional. El Ministerio de Seguridad solicitará constituirse como querellante particular en la causa penal en representación de la Policía de Córdoba.
"Lo vamos a pedir hasta las últimas consecuencias", anticipó el funcionario provincial. Aclaró que esta postura oficial se mantendrá firme en cada causa futura donde un efectivo pierda la vida o resulte atacado.
Respaldo del Gobierno a los agentes en la calle
Pese al impacto negativo que generó la medida judicial, desde la cúpula aseguraron que los 23.000 policías provinciales continúan trabajando de manera profesional. "No tienen ningún reparo en poner en juego su propia vida", destacó Quinteros.
El gobernador de Córdoba, actualmente en una gira por Estados Unidos, también siguió de cerca el episodio. El mandatario se comunicó telefónicamente con la familia del policía asesinado para expresar sus condolencias y poner la provincia a total disposición.
Desde el exterior, la máxima autoridad provincial ratificó el rumbo de su política de seguridad con un mensaje contundente sobre la labor policial: "Los de azul son los buenos".
Mientras el Gobierno avanza con su pedido para ser querellante, la atención pública se centra en las próximas medidas del fiscal para esclarecer definitivamente la dinámica del hecho.
Quiero hacer una reflexión personal tras el asesinato del Suboficial Principal Luis Alejandro Azabal, un hombre de nuestra Policía que perdió la vida cumpliendo su deber.
— Juan Pablo Quinteros (@QuinterosJP) March 14, 2026
“El que las hace, las paga” es una consigna simple y justa, comprensible para cualquiera y a cualquier edad.… pic.twitter.com/Ei2lPNaTtu
Con honores, fue despedido Luis Azabal en un cementerio de Río Ceballos. A la casa velatoria Zenteno asistieron la vicegoberandora Myriam Prunotto (a cargo del Ejecutivo) y el ministro Quinteros. También estuvo presente el jefe de Policía, Marcelo Marín, junto al resto de los integrantes del Estado Mayor policial.

