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Crimen en El Tropezón: la carpeta que Gabriela no alcanzó a regalarle a su pequeña hija

Horas antes de ingresar en lo que sería su último turno laboral, fue a una librería de Villa Carlos Paz y dejó una seña con la promesa de terminar de pagarlo el viernes. Ahora, el propietario del local quiere entregarle el presente a la niña, además de otros útiles escolares.

03 de febrero de 2017 a las 12:41 a. m.
Fernando Agüero, corresponsalía
Crimen en El Tropezón: la carpeta que Gabriela no alcanzó a regalarle a su pequeña hija
LA LIBRERÍA DE CARLOS PAZ (La Voz).

Fue alrededor de las 17.50 del miércoles cuando Mary vio entrar en la librería que atiende en Villa Carlos Paz a una mujer policía. La joven de uniforme se había detenido para ver una carpeta que estaba expuesta en la vidriera del local que da al bulevar Sarmiento.

En esa zona de esta ciudad del valle de Punilla, la joven agente estaba a punto de iniciar su turno de vigilancia, que se iba a transformar en el último de su vida.

Gabriela Michael (31), la mujer policía, estuvo desde el miércoles a las 18 hasta la fatídica madrugada del jueves en el puesto de observación que la Policía tiene frente al reloj Cu-Cú.

Un compañero que la vio por última vez cuando se subió a la moto para volver a la ciudad de Córdoba, donde vivía, ocupaba su lugar ayer ante cientos de turistas que esperaban la salida del pájaro más famoso de Villa Carlos Paz.

“Es muy triste lo que pasó”, dijo el agente, y apuntó que Gabriela llevaba seis meses como policía. Egresó el 21 de julio pasado.

En diciembre, se había anotado para formar parte de la Policía Barrial, una división de la propia institución con la que se intenta mantener un contacto próximo con los vecinos de los barrios más atravesados por la violencia.

Ahora, en enero, había sido afectada al denominado “Operativo Verano”, que consiste en reforzar las tareas de prevención en los puntos turísticos con más visitantes de la provincial.

A ella le había tocado la ciudad de Villa Carlos Paz, y su turno arrancaba a las 18 y finalizaba a las 4 de la madrugada.

El miércoles a la tarde, Gabriela entró en Librería 5 un rato antes de iniciar su turno de vigilancia.

Madre. Los compañeros de Gabriela resaltaron que siempre hablaba de su hija de 11 años. El miércoles había señado un regalo para ella.
Madre. Los compañeros de Gabriela resaltaron que siempre hablaba de su hija de 11 años. El miércoles había señado un regalo para ella.

Había visto una carpeta y quería que fuera para su hijita de 11 años. “Entró y pidió la carpeta de Sol Luna, un personaje de un programa de televisión que siguen los chicos”, contó Mary.

"Me dijo que era para su hija. La carpeta cuesta 140 pesos y me la dejó señada con 100 pesos. Sólo tenía 200 pesos y se quería dejar algo de plata para volver a Córdoba después de su turno", recordó la mujer.

Carlos Cravero, uno de los dueños de la librería, afirmó que Gabriela les dijo que este jueves tenía franco, por lo que recién volvería el viernes con el resto del dinero para retirar la carpeta.

“Quería dejarse plata por las dudas”, confirmó.

Ayer Mary no lograba salir de la conmoción por el destino que tuvo la mujer policía, la misma que horas antes había estado en su local.

GABRIELA.

“Cuando mi hijo me dijo lo que había pasado, vimos las fotos y nos dimos cuenta de que era ella, me largué a llorar”, dijo la mujer, consternada.

“Fue un trato comercial el que tuvimos y estuve mal todo el día porque no puede ser que pasen estas cosas”, agregó.

Regalo pendiente

Durante toda la mañana de ayer, Carlos intentó dar con los jefes policiales de Gabriela.

Habló con periodistas, con policías, y se movilizó para que la hija de la mujer asesinada tuviera la carpeta que su madre quiso regalarle.

“Quizás fue lo último que hizo para su hija y nosotros queremos que esto le llegue”, afirmó Carlos, quien armó un bolsón escolar con la intención de que la pequeña tuviera los elementos necesarios para arrancar las clases.

“Ella hablaba mucho de su hija”, aseguró el agente, quien ayer rondaba por el bulevar Sarmiento. “Trabajaba para darle todo a ella”, completó, visiblemente consternado.

Asalto fatal. 

Alrededor de las 4.50 del miércoles, la policía Gabriela Melisa Michael (31) fue emboscada por un grupo de jóvenes que la golpearon con una barra de madera cuando circulaba en moto (foto) por la colectora del nudo vial de El Tropezón rumbo a la avenida Colón, de la ciudad de Córdoba. Los ladrones la atacaron para robarle el rodado.

Cuando cayó al suelo, se golpeó la cabeza contra el pavimento, por lo que, pese a que llevaba casco, sufrió una gravísima lesión que le costó la vida. Gabriela regresaba a Córdoba tras trabajar en la ciudad de Villa Carlos Paz en el marco del denominado “Operativo Verano”.