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Córdoba: por qué se agrava la acusación al vecino que mató al ladrón

El exguardiacárcel seguirá libre pero acusado por exceso en la legítima defensa. Continuará con custodia en su casa por temor a represalias. Su defensa insiste con la inocencia. 

12 de noviembre de 2020 a las 04:39 p. m.
Córdoba: por qué se agrava la acusación al vecino que mató al ladrón
Inseguridad. El drama sucedió el domingo 8 de noviembre en barrio San Salvador. (La Voz/Archivo)

En libertad pero imputado como sospechoso leve de homicidio agravado con exceso en la legítima defensa. Sospechoso leve significa, es decir, sin ser prontuariado.

Esa es la situación legal del vecino que, el domingo pasado, mató de un balazo desde atrás a un supuesto motochoro.

El violento episodio sucedió el domingo a la noche en barrio San Salvador, de Córdoba Capital.

José Daniel Taborda (27) recibió un disparo calibre 32 que le impactó en la zona occipital izquierda (la nuca), según confirmaron a La Voz fuentes de la causa.

Tras agonizar varios días, finalmente murió el miércoles por la noche en el Hospital de Urgencias. De todos modos se esperan los resultados de la autopsia para precisar distintos puntos.

El autor del disparo, el exguardiacárcel Hugo César Guzmán (59), había sido internado por una crisis cardíaca. Ya fue dado de alta y se recupera en su casa.

Su madre se encuentra también fuera de peligro.

Con la muerte del sospechoso, el fiscal Juan Pablo Klinger dispuso que el vecino sea imputado como sospechoso leve de exceso en la legítima defensa.

Si bien el funcionario es cauto y prefiere no hablar con la prensa, se supo que en la fiscalía se avanza en la causa y ya se están recibiendo peritajes de la Policía Judicial que están aclarando algunos puntos y "oscureciendo" otros.

¿Que significa?

Que esos peritajes iniciales están contradiciendo algunas versiones que se manejaban por testimonios.

Según la causa, Guzmán fue abordado por dos motochoros cuando entraba a su casa de calle 9 de Julio. Al parecer, los ladrones estaban armados y le exigieron cosas de valor.

El expenitenciario extrajo un arma (un revólver 32) y efectuó, a priori, dos disparos. Uno dio en la nuca de Taborda. El otro sospechoso fugó con la moto. A Taborda no se le encontró arma alguna.

En la fiscalía no descartan que el otro cómplice haya estado armado o que incluso se haya llevado su arma. De todos modos, se esperan los resultados del dermotest y se sigue con la búsqueda y toma de testimonios para aclarar ese punto y otros.

¿Por qué se lo imputa?

En los primeros instantes de la pesquisa se había barajado, en el corazón de la investigación, la posibilidad de que el asalto fatal encuadrara como una legítima defensa.

Había dos puntos centrales: el ataque delictivo ocurrió de noche y la víctima se defendió en el interior ya de su propiedad.

Es decir, dos de los preceptos básicos de una eventual legítima defensa "privilegiada". Incluso, el uso del revólver (pese a que no estaba comprobado que el ladrón caído haya estado armado) aparecía como un método racional para hacer cesar la agresión.

Sin embargo, en las últimas horas, el fiscal decidió imputar al vecino por exceso en la legítima defensa a tenor del artículo 306 "in fine" (sospechoso leve no prontuariado).

Trascendió que, mientras se espera la indagatoria al vecino, se lo imputó para que "pueda esgrimir su defensa, tenga abogado y pueda participar con un perito de control" en algunas medidas de la causa.

Más allá de estas "garantías", hay puntos que en la causa hacen ruido: por caso, los disparos desde atrás y el balazo que dio en la nuca.

Un balazo que dio en la nuca cuando el robo ya había terminado.

La causa está con secreto de sumario.

Mientras sigue la búsqueda del sospechoso que escapó, se esperan más peritajes y toma de testimonios. La situación del vecino puede tener distintos rumbos: seguir imputado por exceso, terminar sobreseído o bien, incluso, puede agravarse. Todo depende del avance del caso.

El exceso en la legítima defensa tiene una pena equiparable, en caso de condena, a la de un homicidio culposo.

Hugo Luna, el abogado del vecino, remarcó que lo sucedido fue una legítima defensa y sostuvo que debe ser sobreseído.

El abogado señaló que, desde que sucedió el episodio, hubo amenazas contra la familia. "Han sido constantemente hostigados y amedrentados por los familiares y/o amigos del fallecido", señaló.

Guzmán es alcaide mayor retirado del SPC. "Tiene el arma debidamente registrada, es tenedor y portador habilitado. Es un hombre de una vasta trayectoria en el Servicio Penitenciario, ha intervenido en los motines mas grandes que ha habido en los últimos tiempos en cordoba. Este hecho lo ha destruido, está apesadumbrado, muy mal animicamente, a pesar de saber que actuó legítimamente en defensa del asalto que sufrió", resaltó.