Confirman que debe ir a juicio la muerte del chico electrocutado en una fiesta de la espuma en Río Ceballos
La Corte Suprema rechazó un planteo del abogado de dos de los tres acusados por la muerte del joven Jorge Luis Quiñones.
La Corte Suprema de la Nación rechazó un planteo del abogado de dos de los tres acusados por la muerte del joven Jorge Luis Quiñones, quien falleció electrocutado cuando ascendía por una escalera de la discoteca Wall Street, en la madrugada del 24 de noviembre de 2002.
El boliche estaba por esas horas cubierto con espuma que superaba el metro de altura y Quiñones intentó subir por la escalera en dirección al baño cuando recibió una fuerte descarga eléctrica y cayó al piso, muriendo como consecuencia del siniestro.
Esa misma noche sufrieron lesiones otros dos jóvenes, Ricardo Federico Mirolo y Evelin Gisell Pérez, aunque ambos salvaron sus vidas. Por el caso están imputados por “homicidio culposo y lesiones culposas”, una figura que tiene una pena máxima de cinco años de cárcel, el dueño de la discoteca, Mauro Demián Quiroga, el encargado del local, César Agustín Scheiffer y el iluminador, Marcos Ariel Castro.
Parte de la causa ya prescribió: según explicó a DyN el abogado Hernán Gavier Tagle (defiende a Scheiffer y a Castro; Quiroga es asistido por la abogada Marcela del Valle Zana), en el caso de las “lesiones” ya fue declarada la “extinción de la acción penal” por el paso del tiempo, por lo que sólo queda en pie la figura del “homicidio culposo”.
El abogado pidió la probation en dos oportunidades para sus defendidos, pero el Tribunal Superior de Córdoba no sólo las rechazó, sino que determinó que ese pedido interrumpía los plazos de la prescripción, por lo cual mantuvo vigente la causa.
Ahora, la Corte Suprema, con las firmas de los jueces Elena Highton de Nolasco, Enrique Petracchi, Juan Carlos Maqueda y Carmen Argibay, rechazó por cuestiones formales la apelación contra el fallo que denegó la prescripción de la causa.
De esa manera, el caso, que lleva más de 13 años de derrotero en los tribunales cordobeses, quedó virtualmente en condiciones de pasar a la etapa oral y pública ante un tribunal correccional de la provincia mediterránea.

