Condenaron a 10 años de cárcel al secuestrador de dos chicas
Diego Rodríguez raptó a dos amigas que hacían dedo en 2010, en Córdoba. Las tuvo cautivas unas 20 horas y cobró rescate. Pese a ser hallado culpable, no fue preso.
El Tribunal Oral Federal 1 de Córdoba condenó a 10 años de cárcel a Diego Alejandro Rodríguez (41), el hombre que estaba acusado de haber secuestrado hace 7 años a dos chicas que por aquel entonces tenían 13 años. Según la causa, las adolescentes permanecieron raptadas durante unas 20 horas en diciembre de 2010, mientras iban cautivas en el baúl de un auto que supuestamente era conducido por Rodríguez. Fueron liberadas tras el pago de un rescate de 10 mil pesos.
Rodríguez, quien llegó a juicio en libertad, no quedó detenido ya que la sentencia no está firme.
El hombre, martillero público, fue condenado por el delito de secuestro extorsivo agravado por la edad de las víctimas. Además, fue sentenciado a desembolsar 10 mil pesos de multa en concepto de monto simbólico ya que ese fue el dinero que, según la causa, cobró cuando ocurrió el doble rapto.
El fallo de los jueces coincidió en gran parte con lo que había solicitado el fiscal Carlos Gonella. El acusador, en realidad, había reclamado 12 años de cárcel. Los defensores, Carlos Hairabedian y Sebastián Becerra, habían solicitado la absolución de su cliente al entender que no había pruebas suficientes.
Si bien no se conocen aún los fundamentos, está claro que los jueces desestimaron la versión de que el secuestrador y una de las víctimas se conocían de antemano y que incluso podían haber tenido alguna relación.
"Es un disparate pensar eso. Fue un secuestro y punto. El hombre las levantó aprovechando que ellas hacían dedo en la calle y, mientras las acercaba a sus domicilios, cambió de idea y comenzó a ejecutar su plan", indicó el fiscal Gonella.
Doble secuestro
Sucedió en la madrugada del 23 de octubre de 2010, cuando las dos chicas salieron de una lomitería de Recta Martinoli al 8300, Argüello. Como no tenían dinero para un taxi, hicieron dedo. A los minutos, según la causa, frenó Rodríguez en su Peugeot 206 y se ofreció a llevarlas.
Al cabo de unas cuadras, el hombre habría sacado un arma y, tras frenar, las habría metido en el baúl, donde las maniató y amordazó con cinta de embalar. Acto seguido, comenzó a andar y con el celular de una de ellas inició las llamadas extorsivas.
Al principio, el monto exigido era 500 mil pesos. Finalmente, la exigencia bajó a 10 mil y así se abonó.
El captor anduvo por Villa Carlos Paz, San Antonio de Arredondo, La Calera (donde vivía) y la ciudad de Córdoba. Las chicas siempre estuvieron en el baúl, nunca en una casa. Cuando tuvieron que orinar, fue en una plaza. Comieron sándwiches y gaseosas, siempre en la cajuela. Las chicas no hablaron de maltratos ni golpes. Los estudios médicos descartaron agresiones sexuales.
Sus familias pagaron el rescate ese mismo día. Para no entorpecer el desenlace, la Policía monitoreó todo de lejos y el auto escapó. Al cabo de una hora, las chicas aparecieron en Residencial Vélez Sársfield.
Tras permanecer 20 horas cautivas, las chicas fueron finalmente liberadas.
Rodríguez caería preso semanas después cuando se acercó al colegio de una de las víctimas.
Fin de un largo proceso
Tras analizar en forma pormenorizada la prueba y los testimonios, el fiscal Gonella confirmnó que hubo un doble secuestro, descartó la versión de que una de las chicas conocía de antemano al acusado y remarcó que las chicas tuvieron un serio padecimiento psicológico. "Fue un hecho muy traumático para ellas. Si bien no hubo lesiones físicias, afortunadamente; lamentablemente sí quedaron con traumas psicológicos. Y sus familias también sufrieron mucho", indicó el fiscal.
Por otro lado, el funcionario dijo que no pidió la pena máxima de 25 años, porque entendió que ya había pasado mucho tiempo desde el hecho y, además, el hombre no tenía antecedentes delictivos.

