Condenado a 16 años de prisión por matar de 46 puñaladas
Un joven de 26 años fue hallado culpable del brutal crimen de quien era su pareja. El asesinato ocurrió hace casi dos años en Villa Cabrera. La fiscal había pedido perpetua.
"Esperábamos, ansiábamos la prisión perpetua, pero 16 años de prisión no son pocos", dijo ayer Ana Laura Roca, una de las hermanas que siguieron el juicio por el sangriento asesinato de su padre, Ricardo Virgilio Roca (53), quien el 23 de julio de 2014 recibió 46 cortes en diferentes partes de su cuerpo. Su asesino era el hombre que dormía con él, Jonathan Juan Matías Páez (26), quien ayer recibió la pena de 16 años de prisión en el juicio por jurados celebrado en la Cámara 1ª del Crimen.Ana Laura y Lucía aspiraban a una condena de prisión perpetua, lo mismo que solicitó la fiscal de Cámara María Dolores Romero Díaz quien confirmó la acusación de homicidio agravado por el vínculo preexistente (víctima y victimario eran pareja) y ensañamiento.Pero el tribunal popular y los jueces técnicos consideraron por unanimidad que esas calificaciones no se ajustaban a este caso y lo hallaron culpable de homicidio simple. No obstante, la pena de 16 años de prisión para un acusado sin antecedentes no resulta nada leve, si se tiene la escala de este tipo de delitos (de ocho a 25 años).El crimen conmocionó al complejo de viviendas de la calle Obispo Pozo y Silva en Villa Cabrera. En el interior de una de las casas, el cadáver de Roca mostraba más de 40 cortes efectuados con diferentes trozos de vidrios de varios objetos rotos.El asesino cortó una y otra vez con estocadas profundas y leves a quien había conocido unos cinco años atrás y cuya relación terminó de manera drástica. Luego de matar a Roca, Páez le robó la moto (por lo que también recibió condena) y se fue hasta Alta Córdoba, donde buscó a una familiar para regresar al lugar del crimen. Reingresó en la morada y dejó tirada la moto. Agravantes caídos Habrá que aguardar los fundamentos de la sentencia (en 15 días) para saber por qué el jurado no consideró que había relación de pareja entre ambos protagonistas de esta historia. Varios de los testigos señalaron que habían convivido, que dormían juntos y que existía entre ellos manifestaciones de cariño. Si bien aún no se conocen esos fundamentos, la escasa doctrina y jurisprudencia en la materia parecen sugerir que se impone la idea de que una pareja tiene que tener un proyecto de vida común y manifestaciones públicas y notorias de ese vínculo, según el nuevo Código Civil.Respecto del ensañamiento, podría haber influido en el criterio del tribunal popular (y técnico) que además de haberse proferido un sufrimiento, esa intención debió ser planeada.El defensor Esteban Yangüez Papagenadio alegó en favor de un trastorno mental transitorio y al considerar que existía inimputabilidad pidió que en lugar de una pena se le imponga una medida de seguridad. Eso no fue acogido en el veredicto. Las hijas de Roca, después de escuchar la condena, se mostraron conformes, pese a que esperaban una pena más alta. Dijeron estar satisfechas con la fiscalía, los miembros de Homicidios y la instrucción, y recordaron a su papá como un "hombre bueno" que todos los días les llamaba para preguntarles cómo estaban. Durante todo el alegato de la fiscal, Páez sostuvo un prolongado y silencioso llanto. Su cabeza gacha se levantó para la palabra final, cuando pidió disculpas a los familiares de la víctima y expresó a los jueces: "No sé lo que pasó".

