Comenzó el postergado juicio a Petrone
Ayer se inició el debate aplazado durante años. El empresario responde por una usurpación de un predio de 63 hectáreas.
Luego de años de postergaciones, comenzó ayer el juicio al empresario desarrollista Jorge Petrone y a otras cinco personas por la ocupación de un terreno de 63 hectáreas en predios colindantes con la autopista Córdoba-Villa Carlos Paz.
A partir de la extensa lectura de la acusación, por usurpación y falsedad ideológica reiterada, quedó formalmente iniciado el juicio, con lo cual ahora necesariamente debe continuar el debate y dictarse sentencia.
La causa integra el denominado megaproceso del Registro General de la Provincia y analiza la maniobra para apropiarse de un preciado inmueble con abundante agua, tasado en más de cuatro millones de dólares.
El tribunal de la Cámara 10ª del Crimen, a cargo de este juicio, está integrado por los vocales Juan José Rojas Moresi (presidente), Juan Manuel Ugarte (de la Cámara 8ª) y Eduardo Valdez (2ª).
En el banquillo de los acusados están, además del titular de Gama SA, su primo y tesorero de la firma, Oscar Abelardo García; el escribano bonaerense Alfredo Miguel Enz (quien ayer no concurrió); Diego Gastón Oxandaburu, varios años preso como comprador fraudulento de los terrenos y quien le habría vendido a Gama; la escribana cordobesa María Laura Pace, ya condenada en otras causas del Registro, y el tramitador Ramón Nicolás Ordóñez, quien habría pedido los informes y hecho la inscripción del título.
Los hechos
El inmueble pertenece a una mujer de Buenos Aires, Susana Munist de Ruiz Orrico, quien actúa como querellante y actora civil, representada por José Buteler y Julio Loza. Esta mujer fue perjudicada por una compleja maniobra que está descripta en la instrucción.
Según el fiscal Gavier, a través de una escritura falsa confeccionada por el escribano bonaerense Enz –quien en realidad habría hecho el acta en Córdoba– Munist de Ruiz Orrico le vendió a Agustín Abraham Lapacó (prófugo durante años y absuelto por prescripción) dos predios de terreno de 36 y 27 hectáreas con buena calidad de agua en un predio junto a la autopista Córdoba-Carlos Paz, ubicado al lado del complejo La Arboleda.
Una vez que tuvo esa “titularidad” de los terrenos, Lapacó firmó ante el mismo escribano un poder a nombre de Gustavo Darío Prandi (también prófugo durante años, aún perseguido penalmente, pero fuera de este juicio), quien termina vendiéndole las tierras a Oxandaburu.
A su vez, con la intervención de la escribana Pace, Oxandaburu le vende ese predio a García (primo de Petrone y empleado de Gama), quien termina firmando un poder de administración a favor de Gama, el que es firmado por Petrone.
Los predios fueron ocupados por la empresa desarrollista y circunstancialmente la dueña pudo enterarse para hacer la denuncia e iniciar los reclamos y la investigación.

