Chocó en contramano, mató y va preso
Un conductor recibió cuatro años de cárcel y ocho de inhabilitación para manejar. En 2012, cruzó con su auto con el semáforo en rojo, impactó contra un taxi y causó la muerte de una pasajera y heridas en el trabajador del volante. El condenado iba drogado y ebrio.
Una condena de cuatro años de prisión y ocho años de inhabilitación especial para conducir vehículos recibió un hombre de 34 años por el siniestro vial que ocasionó en pleno Centro, de la ciudad de Córdoba, en el que murió una mujer y un taxista resultó con lesiones graves.
En juicio abreviado celebrado ayer en la Cámara 4ª del Crimen de Córdoba, fue sentenciado José Adrián Núñez (34), domiciliado en barrio Acosta, y protagonista de un terrible choque la madrugada del 6 de diciembre de 2012. Según la causa, al volante de un Chevrolet Corsa robado, que conducía de contramano por calle Tucumán, cruzó con semáforo en rojo por Humberto Primero, intersección en la que impactó contra un taxi Volkswagen Gol.
Pero como si esto fuera poco, además de las infracciones de tránsito, el condenado manejaba borracho y drogado con cocaína y marihuana, según se determinó judicialmente.
Es más, se comprobó que el auto que guiaba había sido sustraído ocho meses antes en barrio Villa Adela y tenía cambiada las chapas patentes originales por unidades falsas con código alfanumérico perteneciente a otro automóvil.
Eran las 4 de la madrugada y el ingreso del Corsa a Humberto Primero por Tucumán, con semáforo en rojo y de contramano resultó totalmente imprevisto para quienes circulaban por la avenida. Otro ingrediente fatal fue la excesiva velocidad con la que circulaba el auto: iba más de 80 kilómetros por hora. La colisión con el taxi Gol fue tremenda.
Tragedia
Como efecto del violento impacto, resultó con heridas graves el taxista Mario Cobos, quien a la larga tuvo pérdida sensible y definitiva de la visión en uno de los ojos. Pero la mayor consecuencia se verificó cinco días después en el Hospital de Urgencias donde había sido internada Blanca Lourdes Solís (o Alicia Edith Acosta) quien viajaba en el asiento trasero del Corsa y sufrió graves heridas.
El 11 de diciembre murió, con un diagnóstico de “meningitis aguda” como causa eficiente de su muerte.
Según se constató en la mañana del siniestro fatal, los semáforos funcionaban a la perfección y los carteles de las calles eran sumamente claros.
Confesión
En el debate celebrado íntegramente ayer, Núñez confesó y admitió su responsabilidad en los hechos. Reconoció su adicción al alcohol y a las drogas y llegó a sostener en su declaración que se drogaba “cada vez que tenía problemas”.
Con esto, el reo admitió los cargos de la acusación y fue declarado culpable por homicidio culposo, lesiones graves y encubrimiento, ya que no se pudo comprobar que había sido él quien robó el Corsa.
La fiscal de Cámara Laura Battistelli solicitó en su alegato cuatro años y dos meses de prisión (el máximo del homicidio culposo son cinco años), mientras que el defensor Oscar Fusco sólo pidió que se morigerara un tanto ese monto de pena.
El tribunal condenó por cuatro años de cárcel y ocho de inhabilitación para conducir vehículos. Además, se dispuso que siga tratamiento psicológico y contra las drogas y el alcohol.
En la sentencia se declaró su reincidencia, aunque sus antecedentes son delitos contra la propiedad.
A la cárcel
Con esta condena, la reciente jurisprudencia cordobesa demuestra que los conductores peligrosos que causan lesiones graves o muertes a peatones u otros automovilistas van a la cárcel.
Los casos más resonantes son los de Franco Morata, quien recibió tres años de prisión efectiva (cumplió ocho meses en la cárcel y salió con libertad condicional) por dejar inválido al estudiante de Medicina Nicolás Sánchez; y Matías Castro, el conductor del Ford Ka en cuyo interior murieron tres jóvenes (en la autopista a Villa Carlos Paz) y está cumpliendo una pena de cuatro años y 10 meses de prisión.

