Cazadores de incendios
¿Quiénes son los dos pilotos de los aviones cordobeses que combaten desde ayer las llamas en Valparaíso?
A las 7.41 de ayer, en fila, despegaron las dos aeronaves cordobesas del Plan de Manejo del Fuego que ayudan a combatir el incendio que sacude a la ciudad chilena de Valparaíso.El primero en tomar vuelo y dejar abajo la pista del aeropuerto Ingeniero Taravella, de la ciudad de Córdoba, fue el avión monoplaza dominio LV-BIU, piloteado por Cristian Horroks (55), quien hace 15 años que trabaja combatiendo los fuegos en la provincia. Atrás, siguió la avioneta LV-BFC, comandada por Hernán Vázquez (40), que ya lleva ocho años en el Plan de Manejo del Fuego.Antes de despegar, Vázquez contó que planeaban llegar alrededor de las 11 de ayer a Valparaíso, en un vuelo directo, sin escalas. No obstante, el viento los obligó a reabastecer combustible en Mendoza, según confirmó Isaac Acrich, del Plan de Manejo del Fuego de Córdoba. Los aviones, con capacidad para lanzar hasta tres mil litros de agua mediante un sistema computarizado al que Vázquez describió como "sencillo", tienen una autonomía de vuelo de tres horas y media (hasta 1.400 kilómetros con viento a favor).La hoja de ruta desde Córdoba a Valparaíso, es de casi 900 kilómetros, pasando por la Cordillera a la altura del Paso Cristo Redentor.Recién en Valparaíso, ambos pilotos se reportaron a los coordinadores chilenos de la lucha sin cuartel y recibieron las instrucciones para ayudar. "No sabemos si vamos a combatir el fuego principal o si nos vamos a ocupar de los otros focos que han quedado descuidados", apuntó Vázquez antes de subirse a la avioneta.Para ambos, pese a la vasta experiencia que tienen como pilotos, se trató del viaje más largo en una avioneta de lucha contra el fuego. Vázquez recordó que supo combatir incendios en Bariloche y también en Chile, cuando aún no formaba parte de la Dirección General de Aeronáutica de la Provincia (DGA), y que su experiencia más difícil la vivió durante la última primavera, en Villa Alpina, cuando las llamas y el viento generaron que su avioneta quedara envuelta en el humo. "Fueron condiciones muy severas, no podíamos entrar al fuego por las turbulencias", describió.Antes de subirse a su aeronave, Vázquez, que fue el único que habló, ya que Horroks prefirió no perder la concentración prevelo, apuntó que ignoraba cuándo iban a regresar a Córdoba. "No sabemos cuánto tiempo estaremos allá (por Chile), me imagino que hasta que el fuego esté controlado", dijo antes de saludar y partir.

