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Cayó un agente por un auto robado y policías casi se van a las manos

El grave incidente ocurrió a metros de una comisaría, cuando unos policías hallaron el coche sustraído y atraparon a un efectivo. Detectives de otra zona aparecieron y hubo una seria disputa callejera. Hay arresto y sanciones.

26 de abril de 2017 a las 12:41 a. m.
Cayó un agente por un auto robado y policías casi se van a las manos
Incidente callejero. El caso ocurrió el lunes último a la mañana cerca de la Comisaría 5ª, de barrio San Vicente. (Raimundo Viñuelas / Archivo)

Un nuevo escándalo impacta en la Policía de Córdoba. Otra vez, un efectivo cae preso por ir en un auto robado tras un asalto. Y, como si fuera poco, un grupo de una brigada civil de investigadores queda mal parado en una situación más que sospechosa.

Todo sucedió el lunes a la mañana en barrio San Vicente, al este de la ciudad de Córdoba, y terminó con un oficial de policía preso por encubrimiento y otros cuatro efectivos, entre ellos un subcomisario jefe, sancionados con situación pasiva, mientras son blanco de una investigación interna.

¿Qué sucedió? Como suele ocurrir en estos episodios, todo se inició por una cuestión azarosa.

Eran las 9 del lunes, cuando una patrulla de policías que andaban en motos decidieron controlar un auto que les pareció sospechoso.

Se trataba de un Volkswagen, sin ocupantes, que se encontraba estacionado en proximidades de la Comisaría 5ª, en San Vicente.

Según indicaron a La Voz fuentes con acceso a la causa, ya que no hubo información oficial, al cotejar la patente con la base de datos de coches con pedido de secuestro por robo, no surgió ninguna anomalía.

Sin embargo, cuando revisaron la numeración grabada en las ventanillas, los policías determinaron que el auto era robado.

Tras pedir autorización en la Unidad Judicial 9, de la zona, los agentes abrieron el rodado para inspeccionar. Entonces hallaron distintas pertenencias (uniforme, por caso) de un efectivo de la misma Policía.

La serie de averiguaciones prosiguió y la siguiente novedad surgió cuando descubrieron que el policía trabajaba en la misma Comisaría 5ª.

¿Qué hacía un efectivo con un auto robado, con patentes cambiadas, sin haber avisado a sus superiores en esa dependencia?

En pocos minutos, el oficial quedó suspendido y demorado, por orden judicial, según confirmaron las fuentes consultadas.

De gris a gris oscuro

Las cosas, ya demasiado confusas, se iban a complicar aún más.

En medio del operativo callejero, en el que ya participaban los policías que andaban en motos y varios investigadores de la 
Brigada Civil de la Comisaría 5ª, apareció de la nada otro grupo de detectives, de civil, quienes empezaron a hacer preguntas.

Eran parte de la Brigada Civil de Investigaciones de la Comisaría 6ª, que está ubicada en barrio General Paz.

“Los tipos se bajaron de un coche con prepo y uno de ellos, el jefe, preguntó a los demás: ‘¿Qué onda con ese auto VW? ¿Pasa algo malo?’. Y se produjo una tensa situación entre los que estaban trabajando y los recién llegados, que quisieron irse, pero los otros no los dejaron. Y se armó una fuerte discusión”, comentó una alta fuente de la Policía.

Otro informante fue más allá e indicó que los policías de la Brigada 6ª comenzaron a increpar e insultar a sus pares de la 5ª, con frases del tipo “¿cómo van a ‘entregar’ a un compañero para que lo castiguen con pasiva?”.

Ya era media mañana cuando lo que debería haber sido un simple operativo crecía en gravedad y estaba a punto de terminar en una pelea entre dos bandos.

Según testigos, apareció un comisario, quien a los gritos 
ordenó que los “visitantes” de la Brigada de la Comisaría 6ª sean identificados.

No iba a ser tan fácil: los investigadores visitantes comenzaron a alejarse aduciendo que tenían que irse a un “operativo”, y empezaron a caminar rápido, casi corriendo por la vereda.

“¡Párense ahí, carajo! Se paran ya”, bramó el comisario.

La situación parecía irreal: policías de civil deteniendo a otros policías de civil en plena vereda.

La titular de la Unidad Judicial 9 (dependiente del Ministerio Público Fiscal) y sus asistentes, testigos del hecho, no podían creerlo.

Arresto y sanciones

El escándalo terminó con un policía preso por encubrimiento (era de la Comisaría 5ª y andaba en el auto robado con uniformes allí adentro), mientras que otros cuatro efectivos de la Brigada de Investigaciones de la Comisaría 6ª quedaron en pasiva (no trabajan y cobrarán un tercio del sueldo), por orden del Tribunal de Conducta Policial. Se trata de un subcomisario jefe y de tres suboficiales, entre ellos una mujer.

El escándalo golpeó fuerte en Jefatura, pero nadie quiso hablar o informar algo. Las dudas son muchas: ¿qué hacían esos policías, presuntamente en las sombras, con un auto robado por las calles de Córdoba?