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Caso Nicolás Sabena: es inminente la liberación de “Cory” Vargas en Río Cuarto

En el 2014 había sido condenada a 16 años de prisión por el secuestro de Nicolás Sabena. “Nunca nos dijeron qué hicieron con él, dónde está el cuerpo de mi hijo”, reclama la mamá.

16 de febrero de 2024 a las 12:03 p. m.
Caso Nicolás Sabena: es inminente la liberación de “Cory” Vargas en Río Cuarto
Río Cuarto. A la izquierda, Cory, una de las integrantes de la familia Vargas Parras, condenados por la desaparición de Nicolás Sabena. (La Voz/Archivo)

El 8 de marzo próximo, Lucía “Cory” Vargas Flores, una de las involucradas en el secuestro de Nicolás Sabena (21) saldrá de la Unidad Penitenciaria 6, en libertad condicional. Así lo informó Rosa Sabena, la madre del joven desaparecido en el 2008. “Me notificaron y no me puedo oponer, porque sé que la liberarán igual, porque hizo cursos en la cárcel y ese es el criterio del juez. Ya le dieron la domiciliaria al padre una vez, pese a que me tenía amenazada de muerte. Los únicos con cadena perpetua al dolor somos los familiares”, expresó con desazón.

“Cory” Vargas fue condenada, junto a sus padres y su hermano en octubre del 2014. “Por secuestro coactivo agravado” a ella le dieron 16 años de prisión, a su padre 17, y a su hermano, Yaca Vargas, 18 (tenía antecedentes). Su madre, también considerada culpable, falleció en prisión.

Nicolás Sabena había sido diagnosticado con el síndrome de Gilles de la Tourette cuando era niño (tenía algunos tics motores y vocales). No se notaba, pero su edad cronológica no correspondía exactamente con su edad mental. Tenía 21 años cuando desapareció, el 14 de septiembre del 2008. Se había ido de su hogar unos días antes, tras una discusión familiar (porque no iba a trabajar al taller de su padre). Mantenía comunicación con su hermano, un día volvió a buscar ropa, hasta que perdieron repentinamente todo contacto con él.

Río Cuarto. Federico, Rosa Sabena y su esposo. En un portarretratos la imagen de Nicolás (Gentileza).
Río Cuarto. Federico, Rosa Sabena y su esposo. En un portarretratos la imagen de Nicolás (Gentileza). (La Voz)

Con la insistente y desesperada participación de su madre, Rosa Sabena, en su búsqueda, los investigadores descubrieron que el rastro de Nicolás se perdía en la casa quinta de los Vargas. En el predio ubicado al oeste de Río Cuarto, cerca de la ruta A005, los Vargas tenían caballos y fabricaban harina de hueso. Tenían muchos perros bravos y el lugar era sindicado como “un aguantadero”.

Embravecida de dolor, Rosa estudió Derecho para seguir el caso de su hijo. Por entrecruzamiento de llamadas detectó que los policías le avisaban a los Vargas antes de allanarles la propiedad. Con el correr de los años fueron condenados el ex jefe de Investigaciones Gustavo Oyarzábal (involucrado en el narcoescándalo de Río Cuarto) y otros uniformados por encubrimiento.

“Han pasado casi 16 años y no sé que pasó con mi hijo. Es una herida que no cierra. Nunca los Vargas nos dijeron qué hicieron con él. Lucía Vargas saldrá, no me puedo oponer porque le reducen parte de la pena. Seguramente también dejarán volver a salir el padre, por la edad, porque ahora ella esta afuera para cuidarlo. Ya lo dejaron salir una vez aunque me tiene amenazada de muerte”, reclamó Rosa.

La autora de la última llamada a Nicolás Sabena

La madre del joven desaparecido indicó que “Cory” Vargas era la novia de Gabriel Bossi (condenado por narcotráfico y lavado en el llamado “narcoescándalo de Río Cuarto”). En el 2008, Bossi estaba preso. En la causa Vargas una testigo que declaró que Nicolás estaba viviendo en pareja con Lucía Vargas en la quinta ubicada al oeste de la ciudad.

Sabena detectó que la última llamada que recibió el teléfono de su hijo fue efectuada por un número que usaba Lucía, aunque ella en principio lo negó. De acuerdo a su investigación, el día de su desaparición, “Cory” le habló “desde un número de Rosario que estaba en Río Cuarto”. “Ella le hablaba también al número particular del jefe de Investigaciones de la Policía. Oyarzábal le avisa a ella que yo la descubrí. Está probado que con ese mismo teléfono ella había llamado a una modista, al abogado Torres y a una compañía de seguros”, denunció Rosa.

Rosa Sabena. Mamá de Nicolás Sabena, el joven desaparecido en 2008 en Río Cuarto (La Voz/Archivo).
Rosa Sabena. Mamá de Nicolás Sabena, el joven desaparecido en 2008 en Río Cuarto (La Voz/Archivo).

Para la madre, “los Vargas querían usar a Nicolás para delivery de drogas y cuando el se quiso ir (había estado buscando trabajo), Lucía Vargas lo hizo volver a la quinta y lo mataron”. “A las 19.49 lo llama, cuando mi hijo estaba por la tranquera para irse definitivamente”, sostuvo la madre.

Sabena relata que inicialmente “Cory” negaba haber usado ese número de teléfono, pero luego declaró recordar que sí tenía ese teléfono y que llamó a Nicolás “para pedirle que le trajera un Actron”. “Lo raro es que, después de esa tarde, ninguno de los Vargas nunca más intentó comunicarse con mi hijo. Sabían que no volvería más”, insistió Sabena.

Reveló además que en una investigación hecha por el juez federal Carlos Ochoa, por presuntos vínculos del caso Nicolás con el narcotráfico, dice que los Vargas habrían golpeado al joven de manera brutal y que no lo habrían dejado salir de ahí.

“Yo siempre sentí que los restos de mi hijo estaban en la quinta de Vargas. Pero el que compró la quinta, mientras estábamos en el juicio, demolió justo la parte donde podría estar enterrado”, denunció la madre.

Con todo, lamentó que los Vargas salgan en libertad sin que se sepa la verdad sobre qué pasó con su hijo. “Lucía Vargas es la principal responsable de lo que le pasó a Nicolás, porque si ella no lo hubiese llamado para que él se volviera a la quinta, Nicolás estaría con nosotros. Ella va a disfrutar de la vida y nosotros seguimos condenados al dolor de no saber qué hicieron con mi hijo”, reclamó.