Cae lugarteniente del “Padrino” Gallardo
Gendarmes detuvieron a un presunto colaborador del jefe de una de las más poderosas organizaciones criminales del país.
Uno de los supuestos lugartenientes de Héctor Argentino Gallardo –conocido como “el Pa” o “el Padrino”, detenido el 19 de diciembre pasado en Orán, provincia de Salta– fue capturado por personal de Gendarmería al cabo de seis meses de tareas de inteligencia.
Según el diccionario, lugartenientes son los hombres de confianza que pueden llegar a reemplazar al jefe.
El procedimiento se realizó el pasado jueves en un lavadero ubicado en los alrededores del centro de la ciudad de Córdoba, pero hasta ahora no se conoce información oficial al respecto. Un efectivo de Gendarmería reveló que el detenido es Pedro Ibazate, oriundo de la ciudad de Villa Nueva. El gendarme pidió anonimato para no sufrir sanciones de la superioridad, del Juzgado federal N°1, a cargo de Ricardo Bustos Fierro, o de la secretaria penal Liliana Navarro, que dirigió el operativo.
En diciembre de 2013, cuando se produjo la detención de Gallardo en Salta, la Justicia federal tuvo que apresurar la captura de “el Padrino” porque a través de las intervenciones telefónicas se estableció que habría ordenado una ejecución.
“¿Entregó la droga?”, habría preguntado el jefe a uno de sus subordinados en otra provincia. “Sí”. Frente a estas dos letras de respuesta, Gallardo habría dado una orden: “Lleválo al campo, metéle dos tiros y enterrarlo”.
Gallardo no sólo era uno de los mayores narcos del país para el juzgado de Bustos Fierro. En cada investigación de narcotráfico “mayorista” iniciado en cualquiera de los tres juzgados, surgía su nombre, pero al parecer había muchos uniformados de distintas fuerzas y provincias “untados” por esta banda, porque el sospechoso siempre se escabullía.
En el curso de la pesquisa que terminó con su arresto en Salta, surgió que Gallardo era un latifundista con campos en el litoral. Aunque es cordobés, estaba domiciliado en Frontera, Santa Fe, localidad fronteriza con Córdoba (una calle la separa de San Francisco).
Tres meses después de su detención, cientos de gendarmes supervisados en persona por el secretario de Seguridad de la Nación, Sergio Berni, y con el acompañamiento de Bustos Fierro con las órdenes judiciales necesarias, allanaron domicilios, oficinas, locales comerciales y otros inmuebles en San Francisco, Frontera y sitios de distintas provincias.
En ese megaoperativo se secuestró abundante documentación y una importante cantidad de celulares.
Todo apunta a que Gallardo, además de ser imputado como organizador de narcotráfico, transporte, almacenamiento y/o tenencia de estupefacientes (cocaína y marihuana) para su comercialización, estaría involucrado en operaciones de lavado de dinero. Este ilícito podría involucrar a conocidos dirigentes políticos, según confiaron fuentes judiciales.

