Buscado por crimen en Córdoba, cayó por robos en Tucumán
“Pistolita”, un joven de 18 años, está acusado de haber matado a tiros a un chico y herido a otros cuatro. El ajuste de cuentas ocurrió en febrero en Bella Vista.
Un joven que tenía pedido de captura por un brutal crimen ocurrido en febrero pasado en barrio Bella Vista de Córdoba, en el que un chico fue ejecutado a balazos, terminó capturado en Tucumán. Sin embargo, no fue atrapado por los investigadores del caso, sino que cayó casualmente sospechado de integrar una banda de cordobeses dedicada a robos en esa provincia.
El acusado es Franco José Ramón Reyna (18), alias “Pistolita”, quien fue capturado por los policías tucumanos días atrás. En las próximas horas será trasladado a la Cárcel de Bouwer de Córdoba, bajo fuertes medidas de seguridad por parte de una comisión de policías de esta provincia.
“Pistolita” está acusado de ser quien, en el mediodía del 2 de febrero pasado, abrió fuego contra un grupo de chicos que se encontraba charlando frente a una casa del barrio cordobés de Bella Vista. Uno de los disparos acabó con la vida de Tomás Alaniz, de 14 años, mientras que otros cuatro chicos resultaron heridos y sobrevivieron.
En rigor de verdad, el salvaje homicidio tuvo dos momentos. Según la investigación que coordina el fiscal Rubén Caro, los jovencitos se encontraban reunidos en la esquina de calles Iriarte y Alcalá cuando desde la moto abrieron fuego. La barra de amigos huyó corriendo y los de la moto escaparon.
Rato después, la moto reapareció con los mismos individuos y dio con los chicos que estaban en otra esquina de esa barriada. Quien iba en la parte trasera, que ya portaba otra arma, se bajó y comenzó a disparar contra cada uno. Así fue que cinco de ellos resultaron heridos, pero Alaniz murió tras recibir un tiro en el estómago.
Los dos sospechosos fueron identificados por la Policía, pero lograron escapar.
La sorpresa para los investigadores cordobeses llegó hace pocos días, cuando sus pares de la Policía de Tucumán les informaron que habían detenido a un tal Franco Reyna, en un allanamiento en aquella capital por una serie de robos domiciliarios, y habían comprobado que tenía pedido de captura en Córdoba. En ese procedimiento también cayó otro cordobés por otro crimen pero en Tucumán.
“Pistolita” Reyna quedó imputado por homicidio agravado por el uso de arma de fuego. Las pistolas no fueron halladas aún. Además, todavía se busca a su supuesto cómplice.

