Avanza pesquisa por la cadena de culpas
El fiscal trabaja en determinar el supuesto rol de los cuatro policías en el robo de armas. La mayoría de las pistolas no aparecen.
Al inicio de la investigación judicial por la extraña e insólita desaparición de 67 pistolas reglamentarias del depósito de la Jefatura de Policía, de la ciudad de Córdoba, se comentó que los investigadores procuraban desentrañar cuál es el funcionamiento "normal" de la sección Armamentos y Equipos en procura de establecer "qué hizo cada quién" y así determinar responsabilidades. Ahora, puede decirse que quienes integran la Fiscalía Anticorrupción N° 1, a cargo de Hugo Amayusco, ya han conseguido interiorizarse de ese funcionamiento, de manera de establecer el mecanismo o la maniobra que se les reprocha a los –por ahora– cuatro responsables de la desaparición y encubrimiento de las pistolas reglamentarias.En el marco de esta causa están imputados: el comisario mayor Daniel Zambrano, jefe de la División Logística; el comisario Sebastián Vaca, titular de Armamentos; el subcomisario Guillermo Gasser Carrillo, jefe de Exposiciones por Extravío; y el suboficial Alejandro Tornavaca, miembro de la misma sección Armamentos. Mientras este último suboficial está señalado como supuesto autor material de las desapariciones (está acusado por peculado), a los tres jefes restantes se los imputó por encubrimiento agravado, ya que están acusados de ocultar el faltante.Resulta interesante realizar consideraciones respecto de cómo habrían sido esos movimientos, a partir de las primeras aproximaciones a las que ha arribado la investigación. Autor y encubridores Si bien aún se está en el inicio de la etapa penal preparatoria, según el expediente judicial ya se ha determinado que las armas habrían sido sustraídas del depósito de la Jefatura de modo "hormiga", paulatinamente, y el responsable de esa fuga de arsenal sería Tornavaca. Ese movimiento irregular de armamento se habría producido desde los últimos meses del año pasado hasta fin de mayo del corriente, cuando se detectó el copioso faltante.El 27 de mayo último, al realizarse un allanamiento se secuestraron dos armas, una de uso civil y otra de guerra. El procedimiento de rigor indagó sobre el origen de esa última sin papeles: los pesquisas se dieron cuenta de que se trataba de una pistola Bersa 9 milímetros que pertenecía a la Policía.Lo llamativo es que desde la misma sección Armamentos detectaron que esa arma de puño estaba registrada "dentro" del depósito y que jamás debería haber salido.Al día siguiente, el titular de esa sección, Vaca, ordenó un inventario. "Nadie se va de acá hasta que terminan", les habría dicho a sus dependientes. Y por varios días los pocos miembros de esa sección no pudieron volver a su casa y hasta dormían en el interior de esa pequeña dependencia. Sólo las mujeres con hijos a cargo pudieron salir por unas horas para volver inmediatamente.Cuando se descubrió semejante faltante, incrédulos, los jefes volvieron a ordenar que lo hagan de vuelta. El 2 de junio terminaron el segundo arqueo (con igual resultado) y, entonces, los jefes asumieron que tenían "una bomba" entre sus manos.Enterado de la novedad, Zambrano habría ordenado que no se divulgara la noticia, según la investigación. El 17 de junio se produjo un traslado "estratégico": Gasser Carrillo, que era subjefe de Armamentos (a cargo de Vaca) fue movido a titular de Exposiciones por Extravío. A la 0 del 18 de junio –la dependencia trabaja de 8 a 20– esa sección recibió la "exposición" de Vaca en la que daba cuenta del faltante de 67 pistolas Bersa. Serias objeciones Sobre este proceder, la Justicia ya objetó como irregulares varias cuestiones. Por empezar, las armas no se "pierden" si están en un depósito en custodia de funcionarios. A esa sección "hermética" no puede entrar nadie, por lo cual, es obvio que si hay un faltante los responsables son los que trabajan ahí adentro.Por esto, las armas fueron sustraídas y Vaca habría omitido varias cosas: hacer la denuncia penal ante la Justicia, notificar al Tribunal de Conducta Policial y también al Registro Nacional de Armas (Renar).Pero, además, la presentación de Vaca a Exposiciones por Extravío debió llamar la atención del jefe de esa dependencia. Normalmente, allí se presentan manifestaciones de uniformados que "pierden" algunos objetos a cargo, pero de ningún modo armas que se "roban" o desaparecen de un depósito. Esto explica el porqué del pase de Gasser para que recibiera sin chistar esa presentación.Zambrano está sindicado de haber supuestamente ordenado que se tapara todo y los otros dos jefes de haber aceptado esa directiva. Tornavaca habría sido quien sustrajo las armas.

