Homicidio. Avanza la causa por el crimen a golpes en un descampado en Río Tercero: hay detenidos
El fiscal Alejandro Carballo imputó a cuatro sospechosos por la muerte violenta del joven Jonatan Toloza. Uno está acusado por el homicidio y se le dictó la prisión preventiva. Una menor de 16 quedó detenida. Una trama de violencia detrás del caso.
El Poder Judicial de los tribunales de Río Tercero dictó el decreto de prisión preventiva para Facundo Sarachini, un albañil de 29 años, acusado por el brutal asesinato de Jonatan Toloza, ocurrido en esta ciudad el 28 de marzo pasado.
Sarachini está imputado por los presuntos delitos de homicidio simple y hurto calamitoso en concurso real.
Además, el fiscal Alejandro Carballo investiga a otras tres personas y no se descarta que puedan aparecer otros involucrados.
Una de ellas es una adolescente de 16 años, que en el momento de la agresión se presume que habría estado presente. Por ser menor, se encuentra alojada en un instituto en la ciudad de Córdoba, imputada de homicidio simple.
El fiscal realizó un pedido de prevención cautelar de la adolescente, que ahora tiene que resolver la Justicia de Menores.
En la causa, hay otras dos personas acusadas por amenazas y como presuntos instigadores del ataque, que ya recuperaron la libertad.
El ataque
El hecho ocurrió a plena luz del día en un descampado en barrio Monte Grande, de esta ciudad, el 28 de marzo pasado. Al día siguiente la víctima falleció en el Hospital Pasteur de Villa María.
El informe de la autopsia reveló que la muerte fue causada por un traumatismo encefalocraneano grave.
El fiscal Carballo confirmó a La Voz que dictó la prisión preventiva, pero no brindó mayores detalles.
En el expediente se acumulan ya pruebas y testimonios. Alguien, por ejemplo, escuchó cuando uno de los sospechosos le gritó a Toloza: “te voy a reventar la cabeza". Se presume que un golpe en la cabeza lo dejó inconsciente. Más tarde, derivó en su muerte.
La agresión, según pudieron reconstruir los investigadores, se habría registrado minutos antes de las 17, del 28 de marzo.
Sarachini se movilizaba en una motocicleta Guerrero Trip negra junto a su pareja, una adolescente de 16 años (imputada por homicidio simple). Se sospecha que habría utilizado un caño metálico de más de un metro de largo, con una planchuela en un extremo, para propinarle golpes a Toloza, principalmente en la cabeza.
Antes de huir, el agresor también se habría apoderado del celular de la víctima.
En las primeras horas de la investigación, el caso presentó ciertas dificultades por falta de testigos presenciales. Pero habrían sido pruebas reveladoras las filmaciones de un comercio cercano al lugar de la agresión.
Los registros fílmicos permitieron rastrear el recorrido de la motocicleta, la cual presentaba características particulares, como llantas de aleación de diferentes rayos.
Además, el testimonio de un allegado reveló que, tras el crimen, Sarachini habría confesado haberle "partido la cabeza" a Toloza. Este testigo también presenció cómo el acusado y sus familiares habrían intentado ocultar pruebas, modificando la apariencia de la motocicleta (cambiando plásticos y pintando llantas) para evitar ser descubiertos.

Motivos
A juzgar de la Fiscalía, el ataque habría sido motivado por un conflicto previo. A su vez, algunos testigos habrían arrimado datos de situaciones conflictivas derivadas del consumo de drogas.
Se registraron, además, antecedentes de denuncias cruzadas, incluyendo un episodio en febrero de 2026, donde Toloza habría agredido al sobrino de Sarachini con un rastrillo de jardinería.
Ese historial de violencia familiar y de disputas previos habrían sido el desencadenante de la fatal agresión, entre otras eventuales causas.
Al momento del allanamiento en su domicilio, Sarachini habría intentado darse a la fuga por el patio, tras apagar las luces de la vivienda, lo que fue considerado por el fiscal como un claro indicio de peligro de fuga. Luego se concretó la detención.



