Asesinatos: el peor enero en seis años
Hubo 14 homicidios en toda la provincia, la mayoría por episodios de violencia urbana. Gran cantidad de casos con armas de fuego.
Como parte de una inquietante ola de violencia, el 2013 terminó en Córdoba con 152 asesinatos cometidos en distintos puntos de la geografía, lo que lo convierte en el peor año desde 2009. El 2014 no arrancó de la mejor manera en materia criminal en este territorio: con 14 homicidios cometidos en toda la provincia, el pasado enero se convirtió en el peor de los últimos seis años. Así se desprende de un relevamiento propio de La Voz del Interior, en base a casos judicializados e informes oficiales del Ministerio de Gobierno y Seguridad de la Provincia, que revela que nuevamente la mayor parte de los asesinatos sucedió en la Capital.
Los 14 homicidios del pasado mes representan un ocho por ciento de aumento respecto a idéntico período de 2013, cuando se cometieron 13 asesinatos. En tanto, en los eneros de 2012, 2011 y 2010 se registraron 7, 10 y 7 casos, respectivamente. En enero de 2009, por su parte, se contabilizaron 13 crímenes, de acuerdo a informes de Gobierno, del que depende la Policía.En 2013, la tasa de homicidios en la provincia de Córdoba fue alta, si se la compara con la media nacional que es de 5,5. En Córdoba, el año pasado, esta tasa fue de 6,9 homicidios cada 100 mil habitantes.Del total de asesinatos, al igual que viene ocurriendo en los últimos tiempos, la violencia urbana tuvo un altísimo protagonismo si se tiene en cuenta que la mayoría de los crímenes se cometieron durante peleas o grescas (callejeras y domiciliarias), y en menor medida venganzas (hechos conocidos como ajustes de cuentas). En numerosos casos, los autores escaparon en vehículos.
Un punto que no pasa inadvertido es que, del total de crímenes por violencia urbana, la mayoría se registró en el interior de la provincia, por encima de la ciudad de Córdoba. Esto viene a poner de relieve que hace tiempo que la violencia callejera ha dejado de ser un drama excluyente de la Capital.En segundo lugar, del total de crímenes, se ubicaron las muertes violentas registradas en episodios netamente de inseguridad: es decir, asaltos. Como tercera causa de muerte dolosa se ubicada la violencia doméstica.Varios de los homicidios del pasado mes terminaron con sus sospechosos tras rejas e imputados por la Justicia. Sin embargo, la mayoría de los casos permanece aún bajo investigación, con sus sospechosos identificados pero sin ser capturados. Tiros y muerte Al igual que lo que sucedió en 2013, en enero de este año fue muy alto el uso de armas de fuego (por lo general, pistolas y revólveres, es decir, del tipo "cortas") en los homicidios. En ocho de los 14 casos medió el empleo de un arma de fuego a manos de un victimario.El elevado uso de armas a la hora de zanjar una disputa se ve patentizado con la alta cantidad de baleados que ingresan cada fin de semana a los principales hospitales de la ciudad. Balas, jóvenes y escapes De los homicidios ocurridos por violencia callejera hubo tres casos muy similares en la Capital: jóvenes adolescentes que fueron ultimados a balazos en la calle y cuyos autores escaparon en automóviles y motos. Uno de ellos fue Omar Zapata (18), quien muró acribillado por individuos que huyeron en un VW Bora en Villa El Libertador. Otra víctima fue Mario Molina (17), a quien unos pandilleros movilizados en motos emboscaron en villa El Nailon; mientras que Roger Elian (15) fue ejecutado en San Jorge por al menos una persona que escapó en un automóvil. Estos casos desvelan a los investigadores. Inseguridad y femicidios El mes que pasó terminó con cuatro asesinatos por episodios de inseguridad. Tres de los fallecidos fueron víctimas propiamente dichas en asaltos. La última persona muerta por un robo fue Alejandro Villegas (35), un repartidor de gaseosas, quien falleció tras ser baleado por delincuentes en barrio Posta de Vargas, de la Capital. La cuarta muerte fue la de un presunto ladrón ultimado por la Policía tras un asalto a una heladería. Por otro lado, hubo dos femicidios registrados en la provincia de Córdoba. Uno de los casos sucedió en Río Segundo, mientras que el otro fue en Capital y el autor fue un exmilitar.

