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Advierten que la cárcel de Cruz del Eje puede colapsar

La población es de 1.300 internos, 200 menos que el límite que se fijó cuando abrió en 2006. En el Juzgado de Ejecución Penal advierten sobre la necesidad de más recursos.

08 de mayo de 2015 a las 12:01 a. m.
José Hernández (Corresponsalía)
Advierten que la cárcel de Cruz del Eje puede colapsar
Penitenciaría. Comenzó a funcionar a fines de 2006 (La Voz /Archivo).

Cruz del Eje. “Llegar al límite de capacidad del penal, que poco falta, dependerá de la comisión de nuevos delitos y la llegada de más gente condenada por ellos. Pero esa circunstancia, evidentemente, no está tan lejana visto el cuadro social que se vive”, advierte Gustavo Echenique, secretario del Juzgado de Ejecución Penal de los Tribunales de Cruz del Eje.

La Unidad Carcelaria 2 Adjuntor Ángel Andrés Abregú, ubicada a 15 cuadras del centro de esa ciudad, hoy alberga a más de 1.300 internos entre procesados y condenados.

La población casi duplica a los 692 detenidos que tuvo el penal cuando comenzó a funcionar allá por 2006.

La capacidad máxima está establecida en 1.500 alojados.

La reciente mudanza de un grupo de reos que estaban en la cárcel de barrio San Martín, de la ciudad de Córdoba, penal que fue cerrado, llevó a que el máximo de la penitenciaría de Cruz del Eje quedara cerca de alcanzarse.

Entre otros cambios, varias celdas que eran individuales ahora tienen cuchetas, según se indicó.

En el Juzgado de Ejecución Penal, hoy hay más de 1.300 expedientes (uno por interno) que controlan y efectivizan el seguimiento de ellos. Parte de estos papeles hoy ya se acumulan en el piso por falta de un espacio adecuado.

El juzgado está comandado por la jueza Adriana Espeche, el secretario Echenique, dos prosecretarios y cinco empleados. Dotación que se estima insuficiente, según resaltan.

El hospital neuropsiquiátrico con que cuenta la cárcel ya luce con sus 70 camas permanentemente ocupadas, lo que genera derivaciones a otros nosocomios, en particular el Hospital Colonia de Santa María de Punilla. También aumentaron los tratamientos por adicciones a estupefacientes y alcohol.

En tanto, se destaca que el 60 por ciento de los reclusos estudian, primario o secundario, en su mayoría, y algunos, el terciario.

Por su parte, la llegada de más presos también tiene su correlato extramuro, ya que el flujo de visitas se ha incrementado en los últimos tiempos, algo que se advierte en un mayor movimiento público durante los días de visita.