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Córdoba. 8 meses sin Lian; sus padres aseguran que podría haber sido víctima de pedofilia y piden agilidad

El niño desapareció el 22 de febrero cuando los adultos dormían la siesta. La Justicia ahora se centra en el hallazgo de imágenes pornográficas en dos celulares.

27 de octubre de 2025 a las 03:28 p. m.
8 meses sin Lian; sus padres aseguran que podría haber sido víctima de pedofilia y piden agilidad
A ocho meses de su desaparición, los padres piden que se investigue como un posible caso de pedofilia. (José Gabriel Hernández / La Voz)

Pasaron más de ocho meses desde aquella tórrida siesta del 22 de febrero pasado cuando, en el ladrillal de Ballesteros Sud al sudeste de la provincia de Córdoba, el pequeño Lian Gael Flores Soraire (3) desapareció mientras sus padres dormían junto con sus otros hijos.

Jamás se volvió a ver al niño, a pesar del despliegue de casi todas las fuerzas de seguridad del Estado, incluido el Ejército.

Las fotos con su rostro continúan interpelando a la ciudadanía en las camionetas de la Policía, en algunas dependencias oficiales y en las redes sociales.

Todavía sigue vigente la recompensa de $ 20 millones para quienes aporten datos fehacientes sobre su paradero.

A pesar de los esfuerzos, los padres siguen sin saber qué pasó.

Se preguntan a viva voz adónde se llevaron a su pequeño hijo cordobés que vivía con ellos en condiciones de extrema precariedad y en un paraje alejado del casco urbano.

Durante largas semanas se llevó a cabo una intensa búsqueda de Lian Gael Flores Soraire en la "zona cero".  (La Voz)
Durante largas semanas se llevó a cabo una intensa búsqueda de Lian Gael Flores Soraire en la "zona cero". (La Voz)

En los últimos días decidieron avanzar con un nuevo impulso judicial: visitaron al abogado Carlos Nayi, quien asumió su representación legal.

El caso se investiga en dos esferas judiciales: la provincial, en la fiscalía de fuero múltiple de Bell Ville, a cargo del fiscal Nicolás Gambini; y en la federal, bajo la órbita del juez Eduardo Pinto, quien interviene por las posibles conexiones con delitos de trata o explotación sexual infantil.

Ahora, con recientes avances en peritajes digitales, la hipótesis más temida comenzó a cobrar fuerza: que Lian haya podido ser víctima de una red de pedofilia.

Intensa búsqueda de Lian Gael Flores Soraire.
Intensa búsqueda de Lian Gael Flores Soraire.

El teléfono y fotos que encienden las alarmas en el caso Lian

La investigación judicial dio un giro inesperado hace pocas semanas, cuando los análisis de teléfonos secuestrados en febrero revelaron material de contenido pornográfico, parte del cual involucra a menores.

Los aparatos pertenecían a dos varones, de 16 y 21 años, ambos allegados a la zona donde vivía la familia Flores Soraire.

Según confirmaron fuentes judiciales, en los dispositivos se hallaron más de 40 archivos de contenido sexual infantil y múltiples videos de pornografía.

La Justicia federal analiza si ese material podría tener alguna relación con la desaparición del niño.

Lian desapareció en un ladrillal done trabaja su familia. (José Gabriel Hernández / La Voz)
Lian desapareció en un ladrillal done trabaja su familia. (José Gabriel Hernández / La Voz) (La Voz)

“El hallazgo reabre una línea de investigación que no se puede ignorar”, señaló una fuente cercana al caso.

A raíz de esta información, los padres de Lian volvieron a pedir celeridad y agilidad en el proceso.

“La lentitud genera olvido, y el olvido provoca impunidad”, advirtió el abogado Nayi, quien informó que acaba de asumir también la representación en la causa federal, concentrando así la totalidad del expediente.

En diálogo con La Voz, Nayi remarcó que la causa debe avanzar “con dinamismo y responsabilidad”:

“Hay elementos para profundizar en algún grado de responsabilidad. La Justicia no puede demorar, porque la demora destruye la esperanza”, expresó.

En cuanto a lo que sucedió con Lian, el letrado fue enfático y sostuvo que la pérdida del niño se dio en un contexto de alta vulnerabilidad social.

“Lo que ocurrió tiene que ver con un Estado ausente. Los Flores Soraire vivían prácticamente en condiciones de la prehistoria. Son personas invisibles, vulnerables, aplastadas por los más fuertes. Si esto fue una cuestión de trata o de abuso, fue porque el Estado olvidó a los más débiles”, dijo.

El cortadero de ladrillos donde desapareció Lian se ubica a tres kilómetros del casco urbano de Ballesteros Sud.

La mamá de Lian continúa pidiendo que la Justicia le responda dónde está su hijo. (José Gabriel Hernández / La Voz)
La mamá de Lian continúa pidiendo que la Justicia le responda dónde está su hijo. (José Gabriel Hernández / La Voz) (La Voz)

Allí trabajan varias familias migrantes del norte del país y de Bolivia en condiciones precarias. Ese entorno, según el abogado, podría haber expuesto especialmente a niños pequeños como Lian a contextos de vulnerabilidad extrema.

Las hipótesis que fue descartando la Justicia en el caso Lian

Desde los primeros días tras la desaparición, los investigadores barajaron múltiples hipótesis: un accidente, un ataque de animales, un extravío, un secuestro extorsivo, entre otras.

Con el correr de los meses, varias de ellas fueron quedando prácticamente descartadas.

El equipo conjunto de investigación, integrado por la Procuraduría de Trata y Explotación de Personas (Protex), Gendarmería, Policía de Seguridad Aeroportuaria, Policía provincial, Policía Judicial y Migraciones analizaron más de 200 testimonios, realizaron 54 allanamientos, intervenciones telefónicas, rastrillajes acuáticos y aéreos y procesaron miles de datos geolocalizados.

Las investigaciones le permitieron a los fiscales descartar algunas hipótesis. (José Gabriel Hernández / La Voz)
Las investigaciones le permitieron a los fiscales descartar algunas hipótesis. (José Gabriel Hernández / La Voz) (La Voz)

La “zona cero”, el lugar exacto donde Lian fue visto por última vez, fue revisada metro a metro. Se trabajó con perros, drones y tecnología de detección térmica. No se hallaron rastros del niño.

Las hipótesis del accidente, del ataque animal o de un traslado vehicular fueron descartadas tras una exhaustiva revisión de cámaras y peritajes.

La supuesta “camioneta blanca” y una Volkswagen Surán que circularon por la zona aquel día quedaron fuera de sospecha.

El secuestro extorsivo también se desestimó: nunca hubo llamados, ni pedidos de rescate, ni indicios de interés económico.

En cambio, la pista que involucra a personas que solían visitar o permanecían en la zona donde vivía la familia cobró mayor relevancia. Los celulares con material fotográfico son ahora el eje de esa línea.

“Ninguna hipótesis queda cerrada, pero algunas adquieren más fuerza que otras”, admitió Nayi.

Lian sigue siendo objetivo de búsqueda entre las fuerzas policiales. (La Voz).
Lian sigue siendo objetivo de búsqueda entre las fuerzas policiales. (La Voz). (La Voz)

Los resultados de los peritajes fueron entregados hace poco más de un mes. Según el abogado, serán momentos decisivos para la causa.

“Hay que actuar con cautela, pero también con firmeza. El tiempo juega en contra de la verdad”, dijo.

Conformidad con el despliegue investigativo y un pedido de Justicia

A pesar del dolor, los padres de Lian reconocen el esfuerzo de los equipos de búsqueda. “Se puso y se sigue poniendo todo”, aseguró Nayi.

La investigación cuenta también con la colaboración de organismos nacionales e internacionales, incluidos el FBI y Missing Children Argentina.

“Quería saber dónde estaba parado. Pude ver que se analizaron baldíos hasta un radio de cuatro mil metros, se revisaron otros cortaderos de ladrillos, se tomaron más de doscientos testimonios. El compromiso institucional existe. Pero el padre de Lian necesita respuestas concretas”, expresó Nayi.

Elías Flores, el papá del niño, dijo que lo único que buscan es que el niño vuelva a su hogar.

En Ballesteros Sud, la comunidad de la escuela a la que iba el niño se sumó a los pedidos de Justicia.  (La Voz)
En Ballesteros Sud, la comunidad de la escuela a la que iba el niño se sumó a los pedidos de Justicia. (La Voz)

“Ya pasaron ocho meses y no sabemos nada. Nosotros queremos encontrar a nuestro hijo. Le pedimos a la Justicia que trabaje hasta las últimas consecuencias. Es extraño que un niño desaparezca así, sin dejar rastro. Rogamos que no se olviden de él”, suplicó.

La madre, en tanto, apenas puede hablar. En su casa de paredes de barro, cada prenda del pequeño sigue intacta. “Su pantalón azul y su zapatillita quedaron ahí, como si fuera a volver”, contó.

Nayi insiste en que el caso de Lian “debe servir para reflexionar sobre la deuda del Estado con los niños pobres”. “Ellos no tienen derechos efectivos. Viven y trabajan en zonas invisibles. Si un niño desaparece allí, todo cuesta el doble: investigar, encontrar, probar. No debería ser así”, comentó.