20 años de prisión para policía que mató de un balazo a su pareja
Raúl Carrizo fue condenado por “homicidio calificado por el uso de arma de fuego”. Fue en 2012 y por pocos meses quedó exento de perpetua por femicidio. Hizo arrodillar a la víctima y la ejecutó de un disparo en la cabeza.
Cruz del Eje. La Cámara Criminal y Correccional de esta ciudad del noroeste condenó ayer a 20 años de prisión al cabo de la Policía Raúl Alberto Carrizo (32) por "homicidio calificado por el uso de arma de fuego", contra su pareja Ivana Lorena Terán (30), en lo que fue determinado por distintos actores como "una auténtica ejecución".
Los hechos acontecieron en esta ciudad el 29 de agosto de 2012, en una vivienda de calle Larrea 341, donde vivían Carrizo y Terán compartiendo otras dependencias con familiares de la mujer.
Ese día el cabo había regresado a primera hora de su destino policial de Calamuchita. Como siempre, al decir de familiares en testimoniales, comenzaron a discutir en voz alta por cuestiones de celos mutuos en su habitación. Según la causa probada en juicio, las cuestiones se derivaron en una golpiza del hombre, logrando derribar a la mujer y arrinconarla de rodillas en un rincón.
Una vez reducida, apoyó el cañón de su pistola reglamentaria Beretta 9 milímetros en la cabeza, parietal izquierdo, disparando y ocasionándole la muerte en el acto.
Poco después las pericias balísticas comprobaron que el arma estaba cargada con proyectiles blindados o encapsulados especiales.
Desde ese día y hasta ayer, última audiencia de su juicio, Carrizo y su abogado defensor Víctor Hugo Luna se aferraron a sus dichos que se trató de un suicidio.
El cúmulo de pruebas y el curioso hecho que la pistola fue encontrada debajo del cochón del lugar, derrumbaron cualquier oportunidad de ocultamiento de un crimen producto de una escena de violencia familiar.
En libertad
Carrizo, curiosamente, entró a la sala de audiencias en libertad y se fue, al momento, de la misma forma. Este año logró la libertad al superar dos años de reclusión sin juicio. Ahora se deberá aguardar la condena en firme ante la futura resolución del Tribunal Superior de Justicia frente a la casación que se planteará.
Como el crimen ocurrió en 2012, antes de la reforma de la ley, no se aplicó la figura de femicidio con el que hubiera correspondido la pena de prisión de perpetura

