2 policías presos por tentativa de homicidio
Es una pareja que habría disparado en confuso episodio a un hombre en barrio General Paz. Los efectivos no denunciaron la balacera.
Dos policías fueron detenidos en las últimas horas e imputados de “homicidio en grado de tentativa”, en el marco de la investigación de un episodio poco claro, en el que un hombre terminó internado, en muy grave estado de salud, con seis balazos en su cuerpo.
Según confirmaron fuentes judiciales y policiales a La Voz del Interior, las detenciones se produjeron el martes pasado y fueron ordenadas por la fiscalía de Distrito 3 Turno 4, a cargo de Liliana Sánchez.
Según la principal hipótesis que se maneja en la Justicia provincial, lo que se investiga había ocurrido alrededor de las 6 del lunes último, cuando la cabo Nelva Violeta Farías sacaba su auto particular de su domicilio de calle Catamarca, de barrio General Paz, de la ciudad de Córdoba. Adentro, terminaba de cerrar la casa su pareja, el cabo primero José Daniel Rodríguez. Ambos revisten en el Comando de Acción Preventiva del Distrito 6 de la Policía (CAP6) y salían a cumplir servicio (ingresaban a las 7).
Fue entonces, siempre de acuerdo con la investigación judicial, que por la calle se aproximaron dos personas. Una iba sentada en una silla de ruedas y la otra la empujaba. Al acercarse al auto de la mujer policía, los extraños sacaron un arma de fuego. Ante esto, el cabo primero Rodríguez buscó su pistola y empezó a disparar desde el garaje.
El que iba en la silla de ruedas se paró y salió corriendo, al igual que su cómplice. La balacera causó estupor en toda la cuadra, según los testimonios de los testigos que ya han declarado ante los investigadores.
Poco después, llegó a la guardia del Hospital Córdoba, en muy grave estado, un joven identificado como Adán Rivarola, con antecedentes penales y domiciliado en barrio Ampliación Yapeyú.
Los médicos constataron que había sufrido seis balazos. Quedó internado en grave estado en la terapia intensiva.
Los policías del hospital siguieron el protocolo e informaron a la Justicia de que había una persona baleada. Tomó intervención la fiscalía de turno, a cargo de Sánchez, que libró una serie de actuaciones. A raíz de los distintos testimonios recolectados, los pesquisas determinaron que Rivarola habría sido baleado por los dos policías.
Sin embargo, llamó mucho la atención que los efectivos jamás comunicaron de esta balacera a sus superiores ni dieron ningún aviso formal.
¿Por qué no entregaron el procedimiento si fueron agredidos o asaltados como ellos dicen? En la fiscalía hay muchas preguntas cuyas respuestas no cierran ni convencen.
“Podría existir algo más, una bronca personal entre ellos”, conjeturó al respecto otra fuente policial.
Lo concreto es que la fiscal resolvió imputar a ambos policías por “homicidio en grado de tentativa”.
Ahora, tras la detención de los dos efectivos, también sus antecedentes fueron girados al Tribunal de Conducta Policial que ya dispuso que queden en situación pasiva hasta que se resuelva la investigación de la Justicia provincial, mientras que desde Jefatura también se ordenó que fueran separados de la fuerza.

