A 19 meses, predomina la pista narco en el caso Facundo Rivera
La hipótesis de que el "Rubio del pasaje" fue asesinado por una banda con vínculos con la droga es una de las más importantes en la Justicia. Para el fiscal, la detención del comisario Sosa no complica el trabajo. La madre del joven insiste en que investigue la Gendarmería.
Una de las desapariciones más enigmáticas en democracia en los últimos tiempos en la provincia de Córdoba cumple hoy 19 meses, sin ninguna respuesta ni avance concreto. Se trata del caso de Facundo Rivera Alegre, un muchacho que desapareció (en la madrugada del 19 de febrero de 2011) cuando tenía 19 años a la salida de un baile de cuarteto en el Estadio del Centro, de la ciudad de Córdoba.
A pesar de las múltiples averiguaciones, testimonios y excavaciones, y a pesar de los 200 mil pesos de recompensa que se ofrecieron y no sirvieron de nada, no se halló ninguna prueba concreta sobre “el Rubio del Pasaje”, como se apodaba a este muchacho de barrio Juniors.
A 19 meses de su desaparición, la principal tesis que se maneja en la fiscalía de Alejandro Moyano es que el muchacho habría sido asesinado por una banda de narcos, a quienes habría ido a comprarles supuestamente cocaína a su base de operaciones en Maldonado, al este de la Capital. En ese marco, según voceros del caso, habría sido asesinado y calcinado.
La madre del “Rubio del Pasaje”, Viviana Alegre, sostiene también que su hijo fue “asesinado”, pero reiteró ayer que fue ultimado por policías. Por este motivo, la mujer insiste con que la Policía provincial se aparte de la investigación por el caso de su hijo, al tiempo que reiteró su exigencia para que sea Gendarmería u otra fuerza de seguridad la que investigue el caso.
El sustento de ese reclamo es que la mujer –parte querellante en la causa– reclama que la “Policía de Córdoba desapareció y mató a su hijo”. “Mal se puede investigar a sí misma. No puede ser. Tiene que venir otra fuerza y se lo pido al gobernador (De la Sota)”, reclamó. La mujer ratificó su reclamo luego de que el principal investigador del caso de su hijo, el comisario mayor Rafael Gustavo Sosa (hasta hace un par de días jefe de Lucha contra el Narcotráfico), fuera detenido en una causa federal que interviene por supuesta connivencia delictiva de policías y narcos (6 y 7A).
“Rafael Sosa no era clave”
En diálogo con La Voz del Interior, el fiscal Moyano insistió con que el caso es investigado de "forma ardua" y que por ahora "no hay ningún elemento que vincule a la Policía" con la desaparición del muchacho.
Si bien Moyano se excusó en brindar pruebas del caso, trascendió de fuentes de la fiscalía que la tesis de un crimen narco es la que sigue prevaleciendo.
Por otro lado, el fiscal negó que con la detención del comisario Rafael Sosa el grupo de investigadores por el caso “Rubio del Pasaje” se haya quedado sin líder. “Sosa no era clave. Era un engranaje más, como jefe de Narcotráfico que era; como también era un engranaje el comisario Nelson Carrizo, exjefe de Investigaciones Criminales, que se fue”, dijo el funcionario.
Desde la fiscalía insistieron en que “apartar” a la Policía de la pesquisa y convocar a otra fuerza como Gendarmería sería improcedente.
“A pesar de la ardua investigación hecha hasta ahora, no tenemos elementos que vinculen a policías con Facundo”, dijo el fiscal, quien descartó que haya un comisario investigado, como trascendió tiempo atrás.
Al parecer, el muchacho, tras salir del baile de Damián Córdoba, habría ido a comprar unos ravioles de cocaína a pedido de un músico, a la zona de barrio Maldonado o Villa Inés, oportunidad en que habría mantenido una pelea con algunos de los narcos y habría sido ultimado.
Una versión es que “el Rubio” podría haber sido cremado en el cementerio de San Vicente.
Reunión con nuevo jefe
El fiscal Moyano se reunió ayer con el nuevo jefe de Investigaciones, Nicolás Tobáres, para pedirle que no desarme el cuerpo de detectives a su cargo que trabajan en el caso del “Rubio” y son liderados por el comisario Rubén Farías, de Homicidios. “Seguimos trabajando arduo en el caso y confiamos en arribar a la verdad”, dijo el fiscal.
$ 200 mil de recompensa que no ayudaron
Nadie aporta datos. Por el caso de Facundo Rivera Alegre, desaparecido desde el 19 de febrero de 2011, el Gobierno provincial ofreció (con la venia del fiscal Alejandro Moyano) una recompensa de 100 mil pesos para quien pudiera aportar datos fehacientes sobre el paradero del muchacho. Ante la falta de respuestas, se decidió duplicar la recompensa. Sin embargo, según pudo averiguar este diario, son pocas las personas que se han interesado por los 200 mil pesos ofrecidos.
Escasos llamados. Los llamados al 0810 888-3368 de la Policía provincial que aporten datos sobre "el Rubio" se cuentan con los dedos de una mano. "Pero no son llamados o comunicaciones que hayan servido o aportado datos clave", confió un pesquisa. "Esto da la pauta del terror que impera en torno a quienes saben sobre el paradero del muchacho", añadió.
Cazarrecompensa. Tiempo atrás se acercó un hombre a la fiscalía que afirmaba "saber todo sobre 'el Rubio'". Y pedía la recompensa. Fue entrevistado y rápidamente se comprobó que lo que contaba era una fábula.

