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A 10 años de la muerte en el motel, para la Justicia no fue un asesinato

Gimena Álvarez falleció en 2006. Un hombre llegó a juicio acusado de estrangularla, pero fue condenado por homicidio culposo y no irá a prisión.

04 de mayo de 2016 a las 12:01 a. m.
A 10 años de la muerte en el motel, para la Justicia no fue un asesinato

El muchacho llegó a juicio acusado de haber estrangulado a una adolescente en el marco de un encuentro en el cuarto de un hotel alojamiento de la ciudad de Villa Allende, para luego escapar corriendo. Luego de 10 años y tras un sinuoso camino por los Tribunales, la Justicia provincial dio su veredicto. Para los jueces, Gimena Magalí Álvarez (16) no fue asesinada de forma intencional, sino que falleció debido a una conjunción de hechos conexos, por lo que condenaron al muchacho por homicidio culposo y con una pena condicional. No irá a prisión. Maximiliano Núñez, hoy de 31 años, llegó a juicio a la Cámara 2ª del Crimen de Córdoba por homicidio simple (doloso). En un fallo dividido, con la participación de jurados escabinos, la Cámara declaró ayer a Núñez como autor del delito de homicidio culposo y se lo condenó a tres años de prisión condicional.La fiscal Laura Battistelli se había inclinado por esa figura penal, pero había solicitado, en cambio, tres años y dos meses de pena de ejecución efectiva en un establecimiento penitenciario. Núñez había estado preso un año y nueve meses y llegó libre al debate oral. Un caso confuso El drama sucedió en la madrugada del 19 de febrero de 2006 en un hotel alojamiento de Villa Allende, en el Gran Córdoba. De acuerdo con la causa, la pareja llegó al lugar luego de haber estado en un boliche de la misma ciudad. Ingresaron juntos al cuarto alrededor de las 4.45 de la madrugada. Ambos llegaron en una moto al establecimiento. Sin embargo, el muchacho se marchó a los 45 minutos, solo. A las 9.20 de la mañana siguiente, el encargado comenzó a tocar la puerta de la habitación. Como nadie atendía, avisó al resto del personal y se entró por la fuerza a la habitación. Fue entonces que los empleados hallaron el cadáver. Causas conexas Según se ventiló en el juicio, Gimena murió por tres causas que, por sí solas, no hubieran desembocado en el fallecimiento: el excesivo alcohol en sangre (239 microgramos); el fallo sistémico que habría provocado la alcoholemia, lo que produjo una hemorragia a través de la vagina, y una opresión moderada en el cuello que le ocasionó, finalmente, la falta de oxígeno. Según el médico forense Ricardo Cacciaguerra, testigo del juicio, esa opresión sola "no provocaba la muerte". La fiscal Battistelli consideró que el acusado sólo dominaba la presión en el cuello (los otros dos factores no eran suyos) y que un contacto de ese tipo puede registrarse en el marco de una relación sexual.El fallo fue dividido. Los jueces Eduardo Valdés (presidente) e Ítalo Vitozzi, junto con los escabinos, entendieron que se trató de un homicidio culposo.La disidencia estuvo a cargo de la jueza Mónica Travallini, quien se inclinó por un homicidio doloso. Concluido el juicio, la madre y la hermana de la víctima estallaron en llantos y empezaron a gritar a los allegados del acusado: "¡Asesinos, asesinos!". Se vivieron momentos de tensión que no pasaron a mayores.