Recetas. Como las del súper: cómo hacer las famosas galletitas anillitos pero en casa y sin manteca
Un clásico de la infancia vuelve renovado. Con ingredientes simples y un paso a paso rápido, los anillitos caseros son la opción ideal para meriendas y viandas escolares.
En la cocina argentina hay preparaciones que trascienden generaciones y evocan recuerdos entrañables. Las galletitas anillitos son una de esas recetas que, con solo mencionarlas, despiertan la memoria afectiva de la infancia. Coloridas, tiernas y con un sabor inconfundible, estas pequeñas delicias vuelven a cobrar protagonismo gracias a una versión casera que no lleva manteca y que se prepara en pocos pasos.

A diferencia de otras masas más complejas, los anillitos destacan por su simpleza. No requieren largos tiempos de reposo ni técnicas complicadas, lo que los convierte en una alternativa ideal para quienes buscan un resultado rápido, rendidor y con un toque hogareño. Además, al no incluir manteca, esta receta se vuelve más liviana sin resignar sabor.
Ingredientes básicos para la masa
- 220 gramos de harina leudante
- 1 huevo
- 80 gramos de azúcar
- 50 cc de aceite
- Un chorrito de esencia de vainilla
Para la cobertura
- Azúcar impalpable
- Unas gotas de agua
- Colorantes alimenticios, a gusto
Paso a paso para unos anillitos perfectos
- En un bol, mezclá el huevo, el azúcar, la esencia de vainilla y el aceite hasta integrar bien.
- Sumá la harina leudante, preferentemente tamizada, hasta lograr una masa suave y homogénea. Si está demasiado blanda, agregá apenas un poco más de harina.
- Estirá la masa en una superficie enharinada y cortá los anillitos con un cortante circular. Para el clásico agujero central podés usar un pico de repostería o una tapa pequeña.
- Precalentá el horno a temperatura media y horneá por unos 10 minutos, hasta que estén apenas dorados.
- Mientras se enfrían, prepará el glaseado mezclando azúcar impalpable con unas gotas de agua hasta lograr una pasta fluida. Si querés darles un toque divertido, añadí colorantes alimenticios.
- Cubrí cada galletita y dejalas secar sobre papel manteca hasta que la cobertura endurezca.
El resultado son galletitas crujientes por fuera y suaves por dentro, con ese toque dulce que encanta tanto a chicos como a grandes. Perfectas para la merienda, para acompañar un mate o para enviar en la vianda escolar, los anillitos caseros se convierten en una receta imprescindible en cualquier recetario familiar. Una receta simple, económica y llena de color que vuelve a demostrar que, a veces, los clásicos de siempre son los que más alegrías nos dan.

