Culminó el Festival de la Minería que brilló como la plata
Por 29 años consecutivos se rememoró el destino de una región de piqueta y sudor. La gente no se rinde ante la adversidad y sueña con los lingotes de plata más codiciados de Latinoamérica.
San Carlos Minas (Minas). Las primeras luces de la mañana sorprendieron a los vecinos de esta localidad cabecera del departamento a todo baile, poniéndole el broche de oro a tres días del 29º Festival Provincial de la Minería, su fiesta más preciada.
Le tocó al Negro Videla y La Gozadera ponerle ritmo al colmado Campo de Deportes Municipal, un predio que tiene por techo las estrellas que brillan como ningunas cercanas al Cerro Bola, La Argentina y tantos parajes donde duermen silenciosos los socavones de las hoy calladas minas.
Porque la gente nunca se rindió y jamás olvida la época de epopeya y gloria, hace un siglo atrás que se extendió hasta la Segunda Guerra Mundial, cuándo Minas era el mayor productor de plata de América y posteriormente de plomo. Su cierre determinó que cientos de hombres desandaran el camino del exilio.
Por eso la fiesta tiene un significado tan profundo y comunitario, que va más allá del escenario que emotivamente se llama CristinoTapia, ese guitarrista oriundo del lugar que acompañó por años magistralmente a Carlos Gardel.
Y para completar el recordatorio del pasado, cual bitácora de un barco que hizo agua pero jamás se hundió, pasan por la memoria de los lugareños la batalla de Sancala que cubrió de sangre de criollos unitarios y federales los campos cercanos.
Al igual que el recuerdo imborrable del cura Carlos Murias, un lugareño más, que cayó bajo las balas del proceso en La Rioja acompañando a monseñor Angeleri, que corrió la misma suerte poco después.
Y si alguna lágrima se escapa es porque un pueblo entero, hace más de una década, cerró los puños de impotencia cuándo el arroyo Noguinet se desbordó y en aluvión arrasó el lugar. Ladrillo sobre ladrillo, piedra sobre piedra, nadie partió y reconstruyeron no solo sus casas derrumbadas, sino la identidad herida.
Por eso la fiesta siempre reluce como la plata, con brillo de revancha.
Pasaron por el escenario Pablo Lozano, Alma Joven, Pochi Chávez , Julio Cejas, Las Voces de San Carlos, Carla Nieto, Lalo Suárez, Adela "la yuyera", Raíces, Estampas Tulumbanas, Huayra Joven, Sonia Vega, Los Cantores del Alba y La Mezcla. El ímpetu y poesía de la conducción la puso Ismael Rossi.

