Tics: un caso emblemático
Timothy Matthew Howard, arquero norteamericano habla de los tics en el deporte.
En junio, Timothy Matthew Howard, de 35 años, se convirtió en un verdadero héroe para los norteamericanos. El arquero del equipo de Estados Unidos en el Mundial de fútbol de Brasil fue la figura en los octavos de final frente al seleccionado de Bélgica, con un récord de 16 atajadas durante el partido, pese a que la escuadra terminó perdiendo en alargue por 2 a 1.
"Creo que cuando tienes un gran torneo, lo importante es la gestión de las emociones", dijo. Por la actuación en ese partido es considerado el mejor arquero estadounidense de todos los tiempos. Pero además, reconoció públicamente que desde los 9 años tiene síndrome de Tourette, uno de los trastornos que involucran tics más complejos y menos manejables que se hayan conocido.Consultado sobre cuántos tics podía llegar a tener en un encuentro deportivo, respondió que nunca los había contado, pero que es algo que "sucede todo el tiempo, sin ninguna advertencia, y aumenta cuanto más cerca se está de un partido importante". "Siempre se producen más cuando me siento particularmente nervioso", añadió. Además de movimientos involuntarios, el síndrome tiene manifestaciones fónicas no deseadas y aparece generalmente en la primera infancia. Puede ser algo tan pequeño como pestañeos, tics o aclaramientos de garganta, o casos extremos con movimientos severos y hasta gritos que pueden debilitar físicamente y aislar socialmente al paciente. La franqueza con que Howard habla del tema lo ha convertido en el modelo a seguir de quienes enfrentan el desafío de manifestarlo.En principio, aunque los tics son crónicos, no afectan directamente a la salud física del paciente, en el sentido de que no se manifiestan de manera que acorte la esperanza de vida. Pero hay trastornos más complejos asociados, como el obsesivo compulsivo (TOC). Howard ha llegado a sugerir que el Tourette lo ha convertido en mejor atleta. A los 18 años le dijo a la publicación alemana Der Spiegel: "Me di cuenta de que era más rápido que el resto cuando se trataba de ciertos movimientos, y esos reflejos estaban relacionados con mi desorden". El síndrome puede tener algo que ver con sus movimientos y sus reflejos, ya que hay estudios que demostraron que quienes lo padecen son muy buenos en controlar sus movimientos voluntarios.Quienes tienen síndrome de Tourette explican que los síntomas que lo identifican pueden ser aliviados por algunas actividades que requieren concentración, como practicar un deporte o tocar un instrumento musical.

