Los hospitales públicos suman al movimiento
El Córdoba y otros establecimientos de salud ofrecen también programas para salir del sedentarismo, que es considerado una enfermedad.
“Este mes inaugura el gimnasio terapéutico del hospital provincial Arturo Illia, de Alta Gracia”, adelanta Carlos Delera, subdirector del establecimiento y encargado del Servicio de Medicina del Deporte.
Comenta que ya está equipado prácticamente en su totalidad y que no tendrá diferencias con otros gimnasios, “sólo que la actividad se indicará para tratar en forma complementaria a los pacientes con problemas cardiovasculares, obesidad, diabetes, hipertensión, enfermedad obstructiva crónica e incluso, para los sedentarios”.
Delera remarca que el sedentarismo “es una enfermedad” y que cuando indican actividad física, “muchas personas nos dicen que andan todo el día, que trabajan en la casa haciendo una y otra cosa”. Ante ese tipo de argumentos o planteos –revela– les aclaran que “eso es sedentarismo activo, muy diferente a realizar actividad física 30 minutos como mínimo por día, en forma continua y controlada”.
El antecedente del hospital de Alta Gracia es el Servicio de Medicina del Deporte y Rehabilitación del hospital Córdoba, donde hay un gimnasio que funciona hace algunos años.
Allí, la experiencia tiene buenos resultados en términos de adherencia: el 80 por ciento de los pacientes a los que se les indica ejercicio físico en forma terapéutica, “va y completa el tratamiento”, remarca Delera, quien actualmente es el supervisor del servicio, y cuyo responsable directo es el médico deportólogo Iver Pistoia.
Los pacientes que asisten realizan un plan progresivo y controlado durante cuatro meses como mínimo. “Luego, les indicamos que pueden continuarlo en su casa o en un gimnasio cercano”, aclara Delera.
En ambos hospitales, los pacientes que acuden están atendidos y controlados por un equipo interdisciplinario y el servicio es gratuito.

