La propuesta de esta semana: picada "marina"
El Colegio de Nutricionistas de la Provincia de Córdoba nos trae esta semana una picada muy especial, ideal para probar sabores diferentes.
La cazuela es uno de platos más populares y si hay un gran ingrediente para una receta es el marisco.
Los nutrientes más abundantes de los pescados y mariscos son el agua, las proteínas y las grasas. Los mariscos son productos del mar y, como tales, nos aportan grandes cantidades de minerales necesarios para nuestro cuerpo, como el hierro, fósforo, yodo y también el sodio.
Una de las recomendaciones para las personas hipertensas es que no les añadan sal al momento de cocinarlos y que los condimenten con limón o especies aromáticas para darles un sabor más intenso.
Entre las vitaminas que contienen los camarones y langostinos se destacan la B3, la B12, el ácido fólico y la D, presentes, pero en cantidades moderadas. El agua es el elemento más abundante en los mariscos: entre un 75 y un 80% de su composición. Son una buena fuente de proteínas de alta calidad, pero cuidado: también de las alergénicas. Además, poseen ácidos grasos insaturados que ejercen un efecto reductor del colesterol. Una cazuela mix de frutos desecados y secos se encuentra colmada de proteínas, fibra, hidratos de carbono y grasas. Son muy calóricas, pero ideales para reponer un esfuerzo físico intenso. Debido a su elevado poder calórico, se pueden dividir en oleosas o grasosas –como la almendra, la avellana, el maní, la nuez y el pistacho– y no oleosas –como las castañas–. Las grasas ocupan más de la mitad de su contenido, pero predominan las saludables, los ácidos grasos Omega 9 y 6. Las frutas desecadas conservan sus nutrientes y concentran su energía. Ejemplos de ellas son: pasas de uva, dátiles, manzanas, ciruelas, peras, duraznos e higos deshidratados. Son buena fuente de hierro y calcio. Las porciones que se utilizan generalmente son pequeñas, y sus beneficios en la salud son aliados a la hora de mejorar la dieta.
Langostinos salteados con pimentón ahumado: los langostinos son fuente de proteínas, hierro, grasas monoinsaturadas ("buenas") y vitamina E (antioxidante). Además, aportan vitamina B12 y magnesio, nutrientes clave para el sistema nervioso y la salud del cerebro.
Bastones de mozzarella: horneados, rebozados en salvado de avena y trigo. Mezclan texturas crujientes y suaves, son fuente de calcio, esencial para la salud de tus huesos, y de fibra, que colabora a mantener los niveles de glucemia y colesterol en sangre.
Frutos secos y desecados: tienen grasas saludables, fibra y sustancias antioxidantes que ayudan a tu cerebro y piel. Es recomendable consumir un puñadito por día.
Camarones, palmitos, apio, manzana verde y salsa golf: además de ser rico en proteínas, vitamina B12 y antioxidantes, este plato o cazuela aporta importantes cantidades de yodo que favorecen el funcionamiento de los nervios, músculos y la circulación.
¡Hasta el lunes!
*Licenciada en Nutrición

