La discapacidad #MeImporta
Garantizar los derechos de las personas con discapacidad es una responsabilidad del Estado. No obstante, el compromiso de diversos sectores y, particularmente, de la comunidad, es clave para generar un ambiente más inclusivo.
Garantizar los derechos de las personas con discapacidad es una responsabilidad del Estado. No obstante, el compromiso de diversos sectores y, particularmente, de la comunidad, es clave para generar un ambiente más inclusivo. Por eso adherimos a la campaña nacional #MeImporta, para celebrar los 10 años de la Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad (Cdpd), dar visibilidad a la temática e involucrar activamente a la población en la supresión de barreras y prejuicios.Además de la convención, un consenso internacional que tiene particular importancia en el diseño y ejecución de políticas públicas para abordar la discapacidad, es la propuesta de Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas. La dimensión discapacidad está presente a lo largo de toda la agenda de metas para 2030, en forma explícita o implícita.El primer objetivo es la eliminación de la pobreza en todas sus formas. Si bien la discapacidad atraviesa todos los estratos socio-económicos, pobreza y discapacidad constituyen una doble vulnerabilidad sobre la cual es preciso intervenir.La metas tres y cuatro, relacionadas con promover la salud y el bienestar para todos en todas las edades y garantizar una educación inclusiva, equitativa y de calidad, con igualdad de oportunidades de aprendizaje, también nos interpela a tomar acciones concretas.Participación, empoderamiento político y económico, inclusión social, infraestructura y tecnología accesible, así como indicadores para medir una significativa implementación de los derechos de las personas con discapacidad son algunas de las cuestiones que se deben ver reflejadas en la ejecución de los ODS, bajo la perspectiva de la Cdpd.Para hacer frente a estos desafíos, es necesario que se aborde el desarrollo sostenible de manera integrada y mediante la acción colectiva, en todos los niveles, con el imperativo de "no dejar nadie atrás" y de abordar las desigualdades y la discriminación como su aspecto más significativo.En este último aspecto, la tarea de sensibilización y promoción de la salud y de los derechos de las personas con discapacidad, se vuelve prioritaria. Por eso, en adhesión a la iniciativa del Servicio Nacional de Rehabilitación, de la Conadis y de Unicef, invitamos a la comunidad a decir #MeImporta.Las desventajas sociales que puedan sufrir las personas con discapacidad no deben eliminarse como consecuencia de la buena voluntad, sino en el marco del ejercicio de sus derechos humanos. Pero, como individuos que formamos parte de la sociedad, debemos comprender que también se vulneran derechos cada vez que bloqueamos una rampa, obstaculizamos la integración escolar, impedimos su incorporación a un trabajo; entre otras situaciones cotidianas en las que podemos tomar protagonismo para cambiar la historia.

