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El turista saludable

La columna de humor y salud

23 de enero de 2017 a las 12:11 a. m.
Luis Heredia
El turista saludable
No recomendado. ¿Celular en la playa? Después no lo lamente.

El estrés, como el Diablo o como Nueva York, nunca duerme. O, como Donald Trump o Silvio Berlusconi, duerme apenas tres horas, característica que lo convierte en un enemigo tiempo completo de la salud del ser humano, siempre dispuesto a atacar incluso en vacaciones a pesar de que como todo el mundo sabe son sagradas.

“El estrés puede estar oculto en las almenas de un castillo de arena, en el interior de una almeja o bajo una piedra de un arroyo serrano, siempre acechando al veraneante, ya que no respeta el carácter sacro de las vacaciones”, explica Walter Calmoso titular de la Asociación de Amigos del Estresado, entidad sin fines de lucro que lanzó su campaña “Turista Saludable, Vacaciones sin Estrés 2017”.

El eje de la iniciativa es un práctico manual de fácil lectura, con instrucciones no convencionales para evitar situaciones estresantes durante los días de descanso veraniego. Entre las recomendaciones que se destacan en sus 789 páginas, figuran:

  • Evitar los días de recambio turístico. Rutas con intenso y sobrecargado tránsito de ida y de vuelta puede resultar altamente estresante. Lo ideal es evitar estos días bisagra buscando fechas que no sean el 15 de enero o el 15 de febrero. Fechas recomendadas: 20 de marzo, 17 de abril, 12 de agosto, etcétera.
  • Evitar los pasos fronterizos congestionados. A las largas y habituales horas de espera en los pasos a Brasil, últimamente se han sumado las colas ruteras para ingresar a Chile, con miles de turistas más interesados en hacer hasta las compras del mes en los supermercados santiaguinos que en las glaciales aguas de las playas trasandinas. Para evitar las tensiones y el estrés que estas esperas generan, lo más conveniente es ingresar clandestinamente a estos países limítrofes por pasos no autorizados, si es necesario con la ayuda de contrabandistas o narcos que son expertos en este tipo de operaciones. Es ilegal, pero saludable.
  • Desconectarse del celular. El celular en vacaciones sólo debe ser utilizado en casos de emergencia, por ejemplo si el turista fue a parar al fondo de un barranco o si quedó bajo algún desmoronamiento del Camino al Cuadrado.
  • Estar protegido de los agentes naturales. El contacto con la naturaleza implica estar atento a ciertos riesgos propios de la vida salvaje. Saberse resguardado de estos eventuales peligros ayuda a combatir el estrés, por lo cual es recomendable meterse al agua con repelente de tiburones aun cuando se trate de la pileta climatizada del hotel o cargar una dosis de suero antiofídico personal incluso si se está recorriendo la peatonal de Carlos Paz. Dormir en los botes salvavidas en los cruceros previene del riesgo siempre latente de los icebergs y, en el caso de los campamenteros, una simple ristra de ajos colgando en entrada de la carpa es la garantía para mantener alejados a los vampiros.

Leer los 3.500 consejos del manual del Turista Saludable puede ser monótono, pero seguramente va a garantizar unas necesarias vacaciones tranquilas.