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Dudas frecuentes sobre prevención y diagnóstico precoz

La prevención es el conjunto de medidas que se adoptan para evitar una enfermedad.

02 de octubre de 2013 a las 12:03 a. m.
Martín Alonso*
Dudas frecuentes sobre prevención y diagnóstico precoz

La prevención es el conjunto de medidas que se adoptan para evitar una enfermedad. Para conocer qué conductas se deberían seguir para lograr ese objetivo, es fundamental un conocimiento acabado de las causas que producen determinada patología. Como el cáncer es una enfermedad multicausal –en la que inciden factores genéticos, ambientales, etarios, entre otros–, es difícil recomendar pautas precisas de prevención, pero, en general, una dieta sana y equilibrada y la actividad física serían conductas aconsejables, así como evitar el tabaco y el alcohol. No obstante, no podemos garantizar que seguir esas indicaciones impida totalmente la aparición de un cáncer y es debido a que los tratamientos son más eficaces en las fases más tempranas del desarrollo de un tumor que se insiste tanto en la detección precoz.La mamografía es una radiografía de la mama y, en la actualidad, constituye el método más eficaz para encontrar anormalidades del tejido, aun antes de que haya síntomas o un bulto palpable. Este estudio es recomendado a partir de los 40 o 50 años, en forma anual o cada dos años.Por lo tanto, mantener hábitos saludables de vida serían medidas de prevención, mientras que la mamografía sería una medida de detección precoz. Esta distinción es fundamental para evitar una confusión común: la mamografía no previene el cáncer de mama, sino que es un medio para encontrar –si los hubiera– tumores pequeños, que permitan un mejor resultado de los tratamientos. Por lo tanto, no basta con hacer el estudio: hay que retirar el informe. Por más que nos lo puedan haber "adelantado" por teléfono, o que el técnico nos haya dicho que "está todo bien", tener esa placa es importante como antecedente de salud para los próximos estudios. Para el especialista que realiza la mamografía, contar con la anterior permite comparar ambas imágenes y evaluar mejor si hubo o no cambios en el tejido. Una duda usual es por qué en las campañas públicas de mamografías no se hacen estudios a mujeres más jóvenes, si el cáncer de mama también puede presentarse antes de los 40 años. Hay dos razones muy claras de por qué se enfocan así. La primera es técnica: las mamas de las mujeres más adultas tienen un porcentaje mayor de tejido graso, por lo cual pueden verse mejor a través de la mamografía. En cambio, las mamas jóvenes son más densas, y no permiten una buena visualización. La segunda es una razón estadística: la incidencia del cáncer de mama aumenta con la edad. En Córdoba, por ejemplo, según se desprende del Registro Provincial de Tumores, entre las mujeres de menos de 40 años hay aproximadamente un caso de cáncer de mama cada 2.000 mujeres. Pero la frecuencia de la enfermedad aumenta progresivamente con la edad. Así, entre las mujeres de 40 a 50 años, hay un caso cada 620 mujeres y entre los 50 y 60 años, uno cada 400 mujeres.Para las más jóvenes, hay otras estrategias de diagnóstico temprano. Por ejemplo, la ecografía mamaria y la consulta ginecológica con examen físico, además del autoexamen mensual. Esto no quiere decir que, caso por caso, un ginecólogo de cabecera no pueda solicitar una mamografía a una mujer más joven, en respuesta a alguna inquietud clínica. Simplemente no resulta eficaz como técnica de "screening" o tamizaje para la población general. Probablemente en el futuro, a medida que se descubran más de las mutaciones genéticas y/u otros agentes causales de los diferentes tipos de cáncer de mama, las estrategias de prevención y de detección precoz cambien radicalmente. Sin embargo, en el presente, la mamografía sigue siendo el método más apropiado para intentar encontrar tumores en estadios tempranos.El mensaje, entonces, debe ser claro: a todas las mujeres se les recomienda seguir hábitos de alimentación saludables y hacer ejercicio, realizar consultas ginecológicas anuales y hacerse un autoexamen mensual, para que puedan conocer su cuerpo. Y para las mujeres a partir de los 40 años, sumar a esas medidas una mamografía anual o cada dos años, asegurándose siempre de retirar el resultado de la placa previa para llevarla al próximo control.No debemos temer a los resultados de estos estudios, porque siempre es mejor detectar a tiempo y actuar ante cualquier hallazgo, para mejorar las probabilidades de curación.

Director del hospital Oncológico Provincial y presidente de la Fundación Oncológica Córdoba.