De admirar a ser admirado y fuente de motivación
Los padres de José Meolans tenían una casa en Carlos Paz con piscina y querían que su hijo aprendiera a nadar, para eliminar riesgos de accidente. Así comenzó a practicar el deporte.
Los padres de José Meolans tenían una casa en Carlos Paz con piscina y querían que su hijo aprendiera a nadar, para eliminar riesgos de accidente. Así comenzó a practicar el deporte. Pero cuando comenzó a entrenar, referentes del momento, como Pablo y Andres Minelli (ambos olímpicos), lo inspiraron a superarse.
Hoy, después de varios títulos y de haber competido también en los JJ.OO., Meolans afirma que la visibilidad de este evento le suma “a cualquier deporte”, porque aumenta la difusión y el interés popular. Pero advierte que todo logro es progresivo. “No se llega a un juego olímpico de un momento a otro. Si bien es cierto que hay participantes más jóvenes, hay años de entrenamiento, esfuerzo y dedicación”, revela.
“La primera vez que llegué a Juegos Olímpicos ya había pasado por una enorme cantidad de torneos y había alcanzado la marca mínima que se me exigía”, añade.
“Nuestra generación ha colaborado en parte a que la gente se interesara más en este deporte y en los deportes en general, si bien también ha ganado popularidad porque es una disciplina muy completa que hace muy bien a la salud”, agrega Meolans, quien menciona a Georgina Bardach entre otras figuras que le sumaron reconocimiento a la disciplina.
“Siempre es necesario que exista un referente, un ícono deportivo, no sólo por el resultado, sino por lo que significa para la actividad deportiva para el país”, concluyó.

