Beneficios y exigencias del paso acelerado
Recreación y ejercicio. Si correr no es un objetivo en sí mismo, la caminata es una gran alternativa, pero también precisa una técnica para beneficiar al organismo.
Toda persona puede correr si no presenta alteraciones estructurales en su cuerpo. Inclusive, hay deportistas olímpicos que tienen alteraciones estructurales y aun así pueden hacerlo por su entrenamiento y excelente balance muscular. "Lo que da salud no es el deporte, sino la preparación física", ilustra el médico Roberto Pila, integrante del equipo del Centro de Alto Rendimiento Saludable, Cars. En cuanto a los lugares ideales para caminar y correr, los especialistas recomiendan hacerlo en terreno plano y no en subida, porque el esfuerzo es totalmente diferente y en algunos pacientes puede ser un inconveniente. Si se practica al aire libre, la ventaja está dada por la belleza del entorno natural. Una buena caminata Si la caminata es a paso rápido, por ejemplo de 6 a 7 kilómetros por hora, no es necesario trotar o correr. Además, es posible no realizarla con vestimenta especial (pero sí calzado adecuado), lo que permite ejercitarse mientras se acude al trabajo o se sale de él. "Se puede caminar solo o acompañado por un amigo o pariente o también con un perro que siempre estará a su lado. Lo importante es hacerlo con disciplina, respetando los horarios", advierte Pila. En el momento de la caminata, aumenta sanamente la frecuencia cardíaca y la presión arterial (es el estímulo correcto y la respuesta adecuada).Luego de un período de varios días (generalmente 45 a 60 días), la presión arterial y la frecuencia cardíaca basal disminuyen como consecuencia del efecto entrenamiento. Mejora la capacidad respiratoria, la eficiencia del sistema y la circulación de sangre por todo el cuerpo. Es por ello que caminar ayuda a evitar muchas enfermedades, como la hipertensión arterial, ya que una mejor circulación facilita eliminar toxinas que el cuerpo no necesita y "mejora la respiración gracias a la purificación de nuestros pulmones, aumenta la capacidad aeróbica y es beneficiosa para los fumadores que no han dado el paso de abandonar el tabaquismo", explica José Luis Arce, presidente del Colegio Profesional de Kinesiólogos y Fisioterapeutas de Córdoba, Regional 4, Capital. Otros beneficios Aumenta la densidad ósea , por lo que ayuda a combatir la osteoporosis (con el ejercicio, los huesos acumulan calcio) y la posibilidad de fracturas por traumatismos. Fortalece y tonifica los músculos, por la mayor oxigenación y mejor circulación. Favorece la eliminación de toxinas la mayor elasticidad y flexibilidad articular. Incrementa la flexibilidad del aparato osteomusculoarticular, lo cual brinda mayor agilidad. Caminar eleva el número de glóbulos rojos, mejora la postura, otorga flexibilidad al cuerpo y relaja la mente. Se obliga al cuerpo a sostener su propio peso y esto lo estimula a aumentar la densidad de los huesos. Caminar y correr tienen poder antidepresivo, disminuyen el estrés, mejoran la relajación y la calidad del sueño.
Nunca se debe realizar actividad física en ayunas.
- Hay que evitar los hidratos de carbono simples (azúcares) en la hora y media previa al entrenamiento o la competencia.
- Cuando la duración del ejercicio se extiende a más de 90 minutos, hay que ingerir frutas o geles deportivos para sostener el nivel de glucosa en sangre.
- Se deben tomar líquidos antes, durante y después del ejercicio.
- Se debe ingerir alrededor de 120 a 150 ml de líquido cada 15 a 20 minutos, aproximadamente. El mecanismo de sed es un signo tardío de falta de líquido en el cuerpo.

